domingo, noviembre 20, 2005

Escribiendo con el cuerpo...



...a Yoli por sus 14 otoños

Parece sencillo escribir pero no lo es, esto de jugar con el alfabeto, desenredarlo, tejer cordeles enormes, atarlo en las esquinas de la imaginación y pasar a través de las letras de un lado a otro, para crear historias, inventar sueños o transformar la verdad, no es nada fácil.

Podemos tropezar o caer, pero al final de cuentas, en la alberca de las letras, o nos ahogamos o nadamos hasta comprender que si no se nació con el talento, existe el esfuerzo y la dedicación para salir a flote.

La escritura es como el resultado de lo que dice el novelista inglés Alan Sillitoe: “Escribir requiere hallar la voz propia”. Y obvio, para escribir hay que leer, porque la mejor forma de aprender a escribir es leyendo. El tiempo que le dediquemos a la lectura nos ayudará a desarrollar mejor la sensibilidad.

Álvaro Mutis, quien se ha dedicado a escribir en cuerpo y alma, declaró que para él escribir es: “Una lucha con el idioma. El pintor tiene un lienzo en blanco, y lo va llenando de colores. Pero el lienzo está en blanco, entregado a él totalmente, a lo que él haga. El músico tiene una gama de sonidos, una manera de aprovechar esos sonidos. En cambio, los escritores nos las tenemos que ver con las palabras, con las que hablamos con el peluquero, peleamos con el taxista, discutimos con el amigo, hacemos una vida diaria que gasta y desgasta las palabras. Y esas mismas palabras son las que tenemos que sentarnos a usar para darles un brillo, para darles eficacia.
Entonces esas palabras, cuando se unen unas con otras en una forma inesperada toman un brillo especial, saltan y se escapan de esa cosa usual, gris cotidiana. Ahí está el sufrimiento: en buscar la otra palabra, la manera de usar algo que está gastado y usarlo como nuevo. Y a mí eso me hace sufrir y me parece un infierno”.

Mutis termina diciendo que la compensación viene después, cuando se sabe que es leído en muchas partes.

Pienso en cada uno de los escritores lo que viven al escribir y pregunto: ¿Dolor o placer? Cada uno de ellos tiene su historia, pero su memoria escrita a través de sus libros nos causa emociones penetrantes.

Me atrevo a comparar la escritura con la natación, ya que este es un deporte completo en donde predomina el entrenamiento de la resistencia. Se ejercitan todos los músculos, se fortalece la capacidad cardiorrespiratoria, tiene diversos efectos positivos, se juega con sus cinco estilos, se puede nadar a cualquier edad, el secreto es respirar y el requisito es flotar.Escribir y escribir…¿Para qué? ¿Hay motivos especiales?

Yo intento escribir…
Escribir para vivir
Escribir para perdonar
Escribir para sanar
Escribir para olvidar
Escribir para soñar
Escribir para volar
Escribir para recordar
Escribir para guardar silencio
Escribir para amar
Escribir para tener libertad

Y como lo plasmó en un verso la poeta rumana Elena Liliana Popescu, escribir para “Ser palabra sin hablar”.



2 comentarios:

pato dijo...

Escribir para ... mitigar el dolor !

Anónimo dijo...
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