domingo, noviembre 09, 2014

Todavía no me canso

Foto de Priscila Rodríguez



¿Por qué se enojan tanto las naciones?
¿Por qué pierden el tiempo haciendo planes inútiles?
Salmo 2

A mis compañeros y a mí, nos solicitaron un trabajo con carácter urgente. En toda mi vida laboral nunca había sentido tanto estrés; fueron dos semanas con mucha presión. Estuve estresada tres días seguidos que me orillaron  cortarme mi larga cabellera. Después me di cuenta que estaba así por falta de conocimiento con algunos términos que me pidieron. Entonces recordé las promesas espirituales y me tranquilicé. Y finalicé mi trabajo en la fecha solicitada. Pero a pesar de trabajar horas extras y desvelarme por el exceso de tarea, no dejé de leer noticias. Cada vez que abría los periódicos, mi corazón se condolía. Mientras a mí me exigían cumplir, otros estaban en las calles exigiendo justicia. Mientras acá en mi tierra están por empezar los Juegos Centroamericanos y del Caribe, del otro lado se llora por los estudiantes de Ayotzinapa. Y así, en un sinfín de noticias que leía en un momento en que yo me sentía excesivamente cansada y con dolores en mi cuerpo, escuché que un funcionario de gobierno expresó: “Ya me cansé”. En un acontecimiento de crisis, escucharlo, sentí mucho coraje. Y, obvio, tristeza. Independientemente del significado y origen que tenga la palabra cansancio, mi cabeza no ha dejado de pensar en la frase. Una frase inspiradora para escribir sobre ella con un largo e interminable listado. Sí, nadie se salva de sentir cansancio. Cansados de todo lo que miramos sin claridad y sin respuestas. Cansados de lo que padecemos. Cansados de las falsas promesas. Cansados de la injusticia. Cansados…La frase me sigue taladrando la cabeza y me provoca detenerme a reflexionar. Creo que es urgente que dejemos el cansancio para otra ocasión. Es necesario creer que aún hay esperanza para un país que ya no debe derramar sangre. Que esta nube negra que lo envuelve, se disipe. Si tan solo levantáramos nuestro rostro hacia Dios. Yo quiero creer, confiar y declarar que no me cansaré hasta ver la justicia. Hay que renunciar al cansancio y decirnos: todavía no me canso.


lunes, noviembre 03, 2014

Bethania

Foto: Graciela Barrera


Yo he nacido tres veces. Y sigo naciendo todos los días cuando la miro en el espejo y pienso que soy ella. Pero no me olvido que la vida es un nacer constante, tan íntimo y personal, que el mismo espejo se renueva.


Gracias, Bethania. 


jueves, octubre 30, 2014

El cine de agosto, septiembre y octubre

Foto: Johan van der Keuken


Y la adicción sigue.
Comparto mi listado:

El último amor del Sr. Morgan de Sandra Nettelbeck (Francia/EUA, 2013)

Los niños de Irena Sandler de John Kent Harrison (EUA, 2009)

Amor a la carta de Ritesh Batra (India, 2013)

El hombre de hielo de Ariel Vromen (EUA, 2012)

Un cerdo en Gaza de Sylvain Estibal (Francia, 2011)

Lucy de Luc Besson (Francia, 2014)

El viaje de Michael Winterbottom (Reino Unido, 2010)

Agosto: Condado de Osage de John Wells (EUA, 2013)

Balada de un hombre común de Joel y Ethan Coen (EUA, 2013)

Por siempre joven de Vladimir Michálek (República Checa, 2001)

La postura del hijo de Calin Peter Netzer (Rumania, 2013)

Ocho apellidos vascos de Emilio Martínez-Lázaro (España, 2014)

Tom en el granjero de Xavier Dolan (Canadá/Francia, 2013)

Perdida de David Fincher (EUA, 2014)

Los niños del cura de Vinko Bresan (Croacia, 2014)

El gigante egoísta de Clio Barnard (Gran Bretaña, 2013)

La dictadura perfecta de Luis Estrada (México, 2014)

El médico alemán de Laura Puenzo (Argentina, 2013)


lunes, octubre 13, 2014

Hay Festival Xalapa 2014

Foto: Graciela Barrera



Otro año más, para Miguel Sanfeliu

Por más que quiero controlar la emoción, confieso que Hay Festival me enloquece. Quizá porque lo miro como un privilegio que llega a nuestra ciudad (deseando que no nos quiten la sede) o quizá por saber que escucharé y conoceré a muchos escritores y artistas, quedándome claro que a lo mejor será por única vez. 

Así que, por cuarto año consecutivo, disfruté del Hay

Los escritores que escuché: Joumana Haddad y Felipe Restrepo; Ana María García Bergua, Ignacio Díaz de la Serna y Rodolfo Mendoza; Tomás González y Rosa Beltrán; Juan Bonilla y Yael Weiss; Alan Weisman y Pablo Meyer; Ray Loriga, Santiago Roncagliolo y Malcom Otero Barral; Margo Glantz y Myriam Moscona; Salman Rushdie; Jorge F. Hernández y Yael Weiss; Marçal Aquino y Elmer Mendoza; Daniel Espartaco y Mariana H; Rithy Panh y Óscar Guardiola Rivera. 

Con los músicos: Daniel Johnston & Carmen Costa Band, quedé impactada por su participación de treinta minutos. Me gustó mucho el concierto de piano  y lectura  sobre Antoine de Saint-Exupéry interpretado por Marcela Roggeri y Marie-Christine Barrault. ¿Concha Buika? ¡¡¡Espectacular!!!

Cada escritor me dejó algo para reflexionar y mi libretita lo atestigua. La historia de su vida con la escritura y por lo que han pasado, fue conmovedor. Pero, me detendré con el colombiano Tomás González. Me interesó conocerlo,  busqué información y leí que es un escritor que permanece aislado del mundo literario porque a él lo único que le interesa es escribir y no andar socializando. Esta parte de su personalidad me encantó. Y, al escucharlo, me percaté que era verdad. Declaró: “El no ser reconocido tiene sus ventajas”. Posteriormente, pude conversar con él. Ahora me toca leer su libro.

Y, ¿qué digo de Jorge F. Hernández? Fue el escritor que más me hizo reír. No paré de reír y reír. Ya había leído un libro suyo y me encantan sus dibujos. En su charla estuvo acompañado por la encantadora Yael Weiss. Un joven del público asistente tuvo el valor de decir que él había ido por conocer a la chica y que se había prendido de ella, a lo que arrancó aplausos. También pude charlar brevemente con ellos.

Me hizo feliz volver a abrazar a Daniel Mordzinski y disfrutar su exposición fotográfica De ida y vuelta dedicada a Álvaro Mutis y Gabriel García Márquez. 

Me encantó Paseos de Nobel del fotógrafo Kim Manresa y del periodista Xavi Ayén.

Tuve el valor para acercarme a la directora del Hay Festival América, Cristina Fuentes La Roche, pero la charla es otra historia.

Es imposible escuchar a todos; son 70 eventos y nada fácil de elegir. Siempre trato de escuchar a los escritores que no conozco, pero también me agrada volver a escuchar a los que ya vi en otros festivales. En mi caminata entre las diversas sedes, vi a varios de los invitados. Fueron cuatro días intensos y terminé felizmente cansada. Pasan los días y la memoria sonríe cuando miro los libros autografiados y las fotos que tomé. Pero, sobre todo, el inolvidable encuentro con los amigos y habernos saludado con un: Hay.


domingo, septiembre 21, 2014

Teléfono descompuesto




Ya nadie quiere hablar por teléfono, pero yo seguiré esperando.

Tan bonito que es escuchar a las personas queridas y dejar que el tiempo transcurra sin reloj; conversar, reír y sentir la voz. Pero la mayoría de la gente prefiere la modernidad de los celulares. Cambiaron las orejas cansadas por los dedos largos con letras. También, la gente evita las extorsiones telefónicas o las llamadas de los bancos o las odiosas encuestas o los números equivocados. La realidad es que dicen que es más económico comunicarse a través de los mensajes del celular. Qué tiempos aquellos cuando el teléfono sonaba y todos salían corriendo a contestar. Como si fuera increíble que al otro lado del auricular hubiera vida. Qué tiempos actuales cuando el teléfono es un objeto de decoración. Como si fuera increíble que al otro lado del auricular, no haya nada ni nadie.

Ya nadie quiere hablar por teléfono, pero yo seguiré esperando.