jueves, abril 23, 2015

Si no leo, no tengo futuro

Imagen tomada de internet



 Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro.
Salmista David



En la primera semana de enero leí El mapa y el territorio  de Michel Houellebecq. Después de este libro me esperaban otros. Pero no pude continuar con la lectura. Y sufrí. Nunca había experimentado leer un libro y sentir que no leía nada. Leía la primera hoja, daba la vuelta a la segunda y tenía que volver a la primera. No lograba comprender lo que leía. Pensé que la historia no me había atrapado y cambié de libro. Pasó lo mismo. Intenté con un tercero y no logré nada. No sabía lo que me pasaba. Como si estuviera bloqueada para leer, como si las letras fueran un idioma incomprensible. Contemplé los libreros de mi casa, creí que eran inalcanzables. Me puse triste y lloré.  Recordé que en años pasados tuve épocas en que no leía con la frecuencia acostumbrada, y sentí pesar por ese tiempo perdido. Pero también recordé que me había hecho la promesa de no dejar de leer. Simplemente porque quería crecer. Pasaban los días y no podía leer mis libros elegidos. Hasta que comprendí que la adversidad es poderosa para robar la concentración. Perdí la concentración de la lectura por cuatro meses. Pensé que no volvería a poder leer. En esos cuatro meses, pasó algo curioso: sólo podía leer la Biblia. Es como si mi ceguera se hubiera convertido en luz. Quizá Dios deseaba que leyera su libro para que le creyera, confiara y supiera que podía vencer mi adversidad. Y su palabra fue penetrante. Fue una lámpara en mi oscuro sufrimiento. Leer la Biblia es también leer mil libros. Ahora ya puedo leer libros normalmente y seguir viajando a través de las manos de los autores. Me alegra tanto. Cuando leo me dan más ganas de vivir. Leer es un acto de amor y es necesario escribirlo.



lunes, abril 20, 2015

Abril del 72

Foto: Graciela Barrera



Mejores son dos que uno; porque obtienen más fruto de su esfuerzo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. 
También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo?
Uno solo puede ser vencido pero dos pueden resistir. Y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.

Salomón


viernes, enero 02, 2015

El primer día

Foto: Graciela Barrera



En el primer día del año, miró el mar por penúltima vez. Descubrió que en el mar nacen árboles. Piensa que un mar sin árboles no es mar. 

La muerte es impertinente con ciertas fechas. ¿Quién desea estar en un funeral el primer día del año? La muerte se ríe. El ataúd huele a flores y lágrimas. No hay mayor consolación que un largo abrazo y permanecer al lado del ser querido sin ningún reloj. La esperanza no se encontrará en una tumba. 

Nebraska de Alexander Payne es la primera película que eligió. Nuevamente se conmovió de ver otra vida más en blanco y negro. No hay color para la desgracia y reflexión.

¿Qué es la niebla ante el silencio herido?

Viajar no lo hace más hermosa, pero sí más fuerte.

Antes de dormir, cerró los ojos para escribir: mucha gente no se da cuenta que puede perderlo todo a causa de la ira de su lengua.


jueves, enero 01, 2015

Bienvenido 2015

Imagen de Fred Calleri


Repito por pura alegría de vivir: la salvación llega a través del riesgo, sin el cual la vida no la vale la pena. 

Feliz año nuevo. 

Clarice Lispector


lunes, diciembre 29, 2014

Adiós 2014

Foto: Graciela Barrera


Acuérdate que mi vida es un soplo.
Job

A ti te tocó ser un 2014. Pienso que te debes sentir  muy halagado o muy harto por todo que dicen de ti. Seguramente algunos te maldijeron, otros fueron indiferentes y, otros pocos, te aceptaron. Muchos se llenaron de expectativas y no les concediste nada. Olvidaron que no hay que idealizar situaciones porque después terminan en frustración. De mi parte, simplemente, voy a agradecerte por recordarme que no debo ser tan ingenua. Me convenciste que debía aceptar que no toda la gente sabe guardar secretos; que mucha gente sigue emitiendo juicios en cabeza ajena; que pocos son los amigos con los que se puede conversar sin censura y que mucha gente no quiere cambiar y prefiere seguir con su condición. Aun así, te dije que amaba la vida con todas sus piedras. Porque una piedra no sólo puede ser tropiezo, también puede indicar el camino. ¿Qué si fuiste un año difícil? Creo que todos los años de mi vida han sido difíciles, pero también han sido inolvidables. A ti, en especial, te voy a dejar todo aquello que no quiero tener en el nuevo año y mucho menos cargar con las cosas pasadas. Aunque la memoria es caprichosa, no la arrastraré al abismo con los malos recuerdos. Así que te dejo las fracturas familiares, el estrés innecesario, la sangre derramada del cuerpo enfermo, las palabras rotas, las débiles caídas, las pesadillas de la almohada, el silencio mal interpretado y el desierto sin agua. En cambio, yo me llevaré lo que me entregaste: la fe en Dios y una nueva oportunidad de vida.