lunes, abril 03, 2006

Los cuatro grandes

José Clemente Orozco, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y Rufino Tamayo han llegado a Jalapa, para mostrarnos parte de su obra plástica. ¿Por qué grandes? Pues porque ellos son los más grandes muralistas y dignos representantes de México. A través de su pintura, contemplamos la historia social y política, ya que coincidieron en la temática revolucionaria porque la vivieron, tanto dentro como fuera del país.

Ellos tienen mucho en común, por ejemplo, Diego, David y José Clemente fueron parte de la comisión de pintura mural del Instituto Nacional de Bellas Artes. Lucharon por la causa sindical y los movimientos izquierdistas. Representaron a México en los años cincuenta en la Bienal de Venecia, vivieron en el extranjero, conocieron y convivieron con otros artistas y recibieron premios importantes. Pero sobre todo, pintaron el México que amaban y sus pinceles gritaron en desacuerdo lo que pasaba negativamente el país.

Contemplamos a un Siqueiros, oriundo de Chihuahua, con sus tonos fuertes e intensos, clamando la desolación por La Nostalgia Espacial, o Su respuesta del 2 de octubre de 1968 y encontramos el cuadro con la leyenda penetrante: Lo que es nuestro no se compra, no se paga, se toma y se reivindica.

Diego, nacido en Guanajuato, nunca olvidó plasmar la vida diaria del campesino, especialmente la de los niños. Nuestros ojos se quedan en El Niño Campesino pintado en el año de 1937, nos deleitamos al ver a la Familia Veracruzana-tres mujeres, tres generaciones- y diversos retratos femeninos, que de momento dan ganas de haber sido una de sus musas.

¿Qué decir de Orozco? Con un estilo violento y dramático, tan jalisciense, me hace recordar el Castillo de San Juan de Ulúa tan visitado en mi niñez, recordar la historia de los Guerreros Españoles e Indios y constatar que El Demagogo no ha acabado.

Tamayo, el más joven de los cuatro, y muy oaxaqueño, no trajo a sus sandias, pero nos regala a un Hombre Radiante de Alegría. Observo en sus cuadros un aire juguetón, infantil y surrealista.
Los cuatro en su peculiaridad como pintores, nos dejaron un legado invaluable, entre sus dibujos, bocetos, retratos, murales, con su colorido lleno de matices, trazos, texturas y sus técnicas, y que si de momento no podemos trasladarnos a otras ciudades para ver sus obras, es la oportunidad de verlos en nuestra ciudad.

Es la primera vez que se presentan juntos en nuestro estado, y que más que la bella Pinacoteca Diego Rivera sea la anfitriona de los cuatro invitados de honor, exhibiéndose sus lienzos en óleo, acrílicos y piroxilinas. No deje de visitarlos, y admirar la fuerza interpretativa de cada uno de ellos, lo que provocan y dejan como efecto nunca olvidar nuestra historia y nuestras raíces.

8 comentarios:

Wenuan dijo...

Esta buena la información amiga, sobre todo para los mortales que no nos manejamos tanto en esos temas...besos

Raphaela dijo...

Cierto...
Los cuatro en virtud dejaron un legado en la circunferencia...
Entonces ¿cuál de estos maestros en el hermoso lienzo, prefieres tú!...

Clarice Baricco dijo...

Raphaela: difícil la respuesta, porque cada uno tiene lo suyo, pero en esta primavera, me quedo con D.R.

Bohemia dijo...

que interesante tu post, agradezco la información...
Besos

Ana C. dijo...

Pues sí, muy interesante. Más besos

Lord Grayworth dijo...

Qué grandes Siqueiros, Rivera y Orozco!..A Tamayo no lo conocía pero haré por ver obra suya a ver qué nos cuenta.
Por cierto hablando de don Diego, no se pierda nuestro blog que me han comentado unas vecinas que lo han visto acercarse y es posible que haga su aparición por estos lares...o algo así....ellas que siempre se enteran de todo mirando al balcón quien pasea por la calle...

viejas chismosas!!!

José Antonio Galloso dijo...

Clarice
Mu gusta mucho la forma en la que has presentado la información. Muy agradable tu blog. Si te gusta saber de poetas y otras cosas. Date una vuelta por mío. Serás bien recibida.
Saludos

Anónimo dijo...
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