jueves, junio 14, 2007

Un rostro


Se enfermó de amor. Eso me dijeron mientras caminaba en un muelle tan antiguo y con olor a muerte. El rostro del hombre era para no olvidarse. Su mirada perdida en el horizonte. Quizá gris. Se enfermó de amor, vaya declaración. ¿Quién puede enfermarse de amor en estos tiempos de incredulidad y falsedad? Al menos, él era una prueba. Su vida fue tranquila y monótona, sin esperar nada. Solitario. Conoció a una mujer que le cambiaría el latido de su corazón. Un latido breve pero inmenso en un fin de semana que se convirtió en el resto de sus años. Sólo un fin de semana la tuvo entre sus brazos. A ella le bastó el número tres. Él añora esos días. Dicen que la mujer lo dejó porque no podía atarse a nadie. Cuando creyó recuperarse de ella, guardarla como un recuerdo y asegurarse de que su corazón no tendría por qué latir más, llegó en circunstancias similares otra mujer. La coincidencia es que tenían el mismo nombre. Eran parecidas, solitarias, inalcanzables y las dos se dedicaban a la misma profesión. El hombre por segunda vez sintió el dolor. Sabía que volvería a ser abandonado. Pero así decidió amar, recordando la memoria de su primer latido. Se enfermó de amor. Eso me dijeron mientras yo llegué a pararme junto a él. Lo miré. Besé su mirada. Yo también enfermé de amor. Hoy amanecí muerta.

43 comentarios:

Naty dijo...

¿Enfermar de amor dos veces y sobrevivir? Es casi desafiar la suerte... Aunque leyendo el relato tengo mis conclusiones, me parece que fue intento de suicidió (la recién cádaver le tomó la delantera).

Noa- dijo...

Delicadas tus letras para hablar de la enfermedad del amor que nos hace amanecer muertos y aún así nos parece bello porque el amor es vida y eso destilan tus letras.

Un abrazo

-Monique- dijo...

Yo estoy enferma de amor desde hace mucho tiempo
E irónicamente esta enfermedad me mantiene viva..
Lindas palabras
Lindas letras

Un abrazo

Humus dijo...

Los labios de ella imperceptiblemente entreabiertos. De su boca y nariz salía suavemente un aroma de hierba verde y fresca.

Y fresca luz del crepúsculo brillaba sobre su cuerpo plateado que descansba sobre el lecho de la corriente, ahora mansa.

Graciela. Monique tiene razón, nadie muere de amor; ella sólo dormía.

Gracias por tus visitas. Te abrazo.

muxica dijo...

¡Ua! Qué hermoso texto. Yo conozco algún caso como el que cuentas, creo que aún en estos tiempos sigue enfermando el amor. Romántica forma de morir.
Un beso y un abrazo amiga.

Doctor dijo...

Cucú... Doctor, crítico de blogs... madre mía, poner esa canción tan alegre del No me dejes... aunque yo no traigo gotas de lluvia del país donde nunca llueve, hago de las palabras... no sé, ¿qué hago con ellas? Me he perdido... :)

Saludos del Doctor, crítico inevitable de blogs

India Ning dijo...

Se puede enfermar de amor, y hasta es recomendable alguna vez en la vida. No creo que por mucho que evolucionemos, se encuentre antídoto para ello. Ni ganas. ;)
Siempre hay un lado bueno.

Besos.

Paula dijo...

traigo flores

porque no hay consuelo

tan sólo podemos contemplar la belleza

Ojalá exista la resurrección de la carne

Tania dijo...

Pero si no podemos retener nada de lo que es importante con las manos, cada momento vivido ya no es también como una despedida?... y será siempre mejor enfermarse de amor que no sentir nada. Al fondo, lo que se desea mismo es perderse dentro de unos ojos que hablen de las profundezas del oceáno, aunque se sepa de los peligros del abismo y que sufrir es casi siempre inevitable...

Clarice, es precioso... Tus relatos posan con una delicadeza inmensa dentro del corazón.

Un abrazo.

Bohemia dijo...

Se enferma de amor, e incluso aunque la canción diga que de amor ya no se muere, me han dicho que aún sucede...quizás porque perder la ilusión es morir un poco...

Besos

silvia piranesi dijo...

Me pareció acelerado el final,.. se acabó muy rápido.. :(

Dicen que "nadie se muere de amor".. una amiga me contó la historia de una una tía suya que sí se murió de amor. Sólo pasa en los libros y en casos verídicos muy aislados...

Pamela es impresionante como fotógrafa.

Abrazos!

Arcángel Mirón dijo...

Buenas noticias: si despertaste muerta, al menos despertaste. Es algo.

Y él se merece todo mi respeto. Salir herido y volver a intentar es cosa de guapos.

:)

Gregorio Verdugo González-Serna dijo...

La enfermedad del amor es de las más crueles que se conocen, porque te mata y te resucita sucesivamente y no hay remedio conocido.
Un beso.

gonzalo dijo...

nada en ti debe morir.

tu amor, tu alegría, tu búsqueda, vive en las estrellas, en nuestra alma común.

Loredana dijo...

clarice:

usted está invitada a un juego en mi blog lou lou,.

un beso de quien la quiere mucho.

Isabel Romana dijo...

Sencillamente maravilloso, clarice. Un abrazo enorme y resucitador.

Ontokita dijo...

si alguien nos cambia el latino de nuestro corazón estamos por buen camino...el de la libertad, el desapego y la esperanza. te dejo un beso colgado de tu árbol favorito

Petrusdom dijo...

Maravilloso encuentro de Tánatos y Eros en la tarde de los tiempos que vivimos. Saludos

Laly dijo...

Clarice, emocionan tus letras.

Enfermar de amor...alguna vez pasè por ello, pero sobrvivì, aunque de vez en cuando la herida asoma en mi alma.

Te dejo un beso desde Buenos Aires helado.

Heriberto dijo...

Creo, como mi comadre India, que por lo menos alguna vez en la vida hay que enfermarse de amor, aunque sea para que nadie le tenga a uno que contar. Y sí la gente se muere de amor y lo que es peor se enferma malsanamente de amor y no se muere.
Un abrazo amiga jarocha. Me ha gustado mucho tu post.

Antona dijo...

Enfermar? morir? por amor, nunca
Que pases, buen finde amiga
bss

Merba dijo...

El ser humano necesita amor y no importa cuanto daño nos cause una pérdida, seguimos buscando algo que cambie el latido de nuestaro corazón

Azul caleidoscopio dijo...

Los sintomas del amor lo hacen parecer enfermedad pero nos cura tanto, nos hace sentir que morimos cuando en realidad renacemos. Besos, prima.

Lady Read Morgan dijo...

Hola Claricce, un texto muy bueno, muy triste y duro también.

Un beso.

Lady Read

Rosa Silverio dijo...

Querida Graciela:

¿Quién no ha sentido ese "mal de amor"? Yo me he enfermado, he caído en cama, he delirado, he pasado hambre, he tenido fiebre, he visto fantasmas y he salido a cazar monstruos en aras del amor.

El amor me ha matado y me ha resucitado. He visto mi corazón partirse en pedacitos y he vuelto a recomponerlo con pegamento.

¿Qué sería de la vida sin amor? ¿En dónde estaría el misterio?

Me gustó la fotografía... ya sabes porqué. :)

Por otra parte, me alegra que te animes a escribir estos relatos, que lo hagas con más frecuencia y los compartas con nosotros. Qué interesante ver cómo exploras y creas para el deleite de todos.

Un abrazote.

El Caído dijo...

... Duele porque si uno ama duele...

Visitaré otra vez, tu blog si está bueno, las historias se sienten muy reales, como si estubieran vivas.

Chamila dijo...

...qué belleza de cuento, me emocionó con sonrisas y melancolía..

Qué lindo escribes!
Qué linda foto de tu amiga, me encanta.

Te regalo hoy la Cordillera de los Andes que está más bella que nunca, blanca de nieve, limpia toda el alma.



Te quiero, te abrazo y te envío más sonrisas desde Chile.

LOLA GRACIA dijo...

Clarice...pues el caso es que conozco un caso.....tupooep.
Como dice A Sanz hay historias que no se olvidan, no importa el tiempo que eso dure.

El Homo Rodans dijo...

¿enfermar de amor dos veces no podría dejarmos inmunes? es extraño como el amor como en la edad media, vuelve a ser considerada un mal para la salud. Hoy se muere por amor, pero no sé si de amor.

maravilloso relato.

Mentacalida dijo...

Enfermarse...morir.
Solo que de amor,lo hacemos tantas veces,una y otra vez con la gracia del milagro de volver a renacer.

Un abrazo con alma Clarisse.
Gracias por ir a mi casita.

Menta

Miguel Sanfeliu dijo...

Un relato breve como un suspiro pero intenso y perturbador. Me gusta mucho la frase final.
Enhorabuena por tu escrito.
Un abrazo.

Ana R dijo...

El amor -en todas sus formas-es tan impredecible como irracional.Y no tiene cura cuando nos asalta.No tiene cura...

Intenso y hasta algo inquietante tu relato.El final, genial.

Un abrazo

(Por cierto, un millón de gracias por esa maravilla de poema que dejaste en mi espacio de Elena Liliana Popescu.Todo un lujo)

Rouge dijo...

Decía Margaret Tatcher: El amor es una papanata!

Pamela dijo...

GRAN RELATO CLARICE!! FUERTE, PROFUNDO

Osselin dijo...

Es necesario morir para volver a nacer. Lo sé porque lo he hecho.

Tesa dijo...

Hola, Clarice, me gusta visitarte y descubrir también tu paso por mis moreras.
Excelente relato. Lo he leído rápido una vez, y otra vez saboreando cada palabra después de ver el excelente trabajo del vídeo del piso de arriba, soy una fanática del arte, me puedo pasar horas de museo en museo.

Gracias por tus palabras para la gente de mi taller en la prisión, ahora ando preparando como regalo y despedida del curso una recopilación de todo lo que han escrito, lo he copiado a ordenador, ya que ellos me lo entregan escrito con bolígrafo, lo he ilustrado con fotos y cuando lo acabe les regalaré un ejemplar cosido con espiral para cada uno, temo que va a ser mi despedida pues los compromisos de trabajo no me van a permitir continuar. La mayoría nunca habían escrito nada, les hace mucha ilusión cuando ven que son capaces de contar una historia y que además a todos nos guste. Ha sido una experiencia muy interesante. Hay gente con la que sigo en contacto una vez fuera, han sido tres años y mi marido siete, donde yo ya le acompañaba cuando podía.

Como le comentaba, a Humus de México, el arte y cultivar la sensibilidad ayuda mucho más a la reinserción que la indiferencia o los castigos.
Quiero hacer alguna entrada en mi blog sobre todo esto cuando acabemos. Besos.

deborahadaza dijo...

Umm vaya! casi lloro y tengo mucho miedo de mañana amanecer muerta.

Elú dijo...

Es pura transformación
De morir todas las veces en la letra, tras una ventana, bajo una sábana que está afuera...en un trozo de respiro;
En saltar a la nada.

Lol V.Stein dijo...

No puedo evitar emocionarme... ¿Quién pone el plazo a la ilusión, a las expectativas? ¿Acaso no vienen solas, como el deseo por alguien? Cosas solitarias, personas solitarias, que comparten lapsos de tiempo... Muchas gracias por poner historias excepcionales en el aire...

Un fuerte abrazo. Tu tinta envenena mi nostalgia

Carmen

rafael pq dijo...

Pero que fuerza misteriosa tendrá el amor para que una y otra vez nos volvamos asi de locos, para que demos la vida por el, o porque se fue y ya no lo tenemos?
Puff, no se, pero debe ser increible.
En cuanto al relato, chapó. Como me dices tu, no dejes de escribir.
Beso¡¡

josé romero dijo...

Graciela; tu relato tiene una frase de gente grande: "Un latido breve pero inmenso en un fin de semana que se convirtió en el resto de sus años". Me gusta el texto en general. Pero me atrevo a sugerir que lo sigas trabajando, hay un gran relato en ciernes y solo falta pulir uno o dos detalles. Avanzas rápido hacia una voz propia. Sigue, sigue...
Cada vez me gusta más leerte. Saludos enmedio de un calor sofocante...josé

Clarice Baricco dijo...

Muchas gracias por leerme.

Abrazos

Graciela

Purificación Ávila (Alicia Rosell) dijo...

El amor y el desamor, por separado o juntos, da igual, amiga Graciela: son la esencia de la vida, la que nos da la muerte, también.

Muy bien expresado este corto e intenso relato tuyo. El final es para que cada cual piense en su significado... Lo entiendo como un desamor que se contagia, porque sí es cierto que es enfermedad, del mismo modo que enfermedad es amar.

Sí, Graciela, todavía se enferma de amor, y mueren parejas contagiadas por ella. Todavía quedan 'Amantes de Teruel', 'Romeos y Julietas' y tantas parejas famosas -y muchas anónimas en nuestros días- que optaron por morir juntos. Y quienes lo hacen en solitario, lo hacen porque el desamor les heló la sangre.

Hermoso, muy hermoso. Para meditar.
Puri.