sábado, febrero 23, 2008

de Sergio Galindo

La foto es de las manos del escritor Sergio Galindo. Una foto que me regaló con tanta generosidad su viuda Angelita. Ella de manera amable, el año pasado, nos recibió en su casa junto con mi amigo Omar Piña. Una tarde llena de sol con los recuerdos de su esposo. Entre anécdotas, fotografías, recortes periodísticos y mucha historia, pudimos conocer más del ser sensible que fue este gran personaje.

Sergio Galindo (1926-1993), nacido en Xalapa, Veracruz, escribió cuentos y novelas que han destacado, entre ellas: Polvos de arroz, La justicia de enero, La comparsa, El bordo y Otilia Rauda. Alternó la escritura con varios cargos culturales. El fue un incansable promotor de la cultura. Fue premiado y reconocido por su trayectoria literaria en nuestro país y en el extranjero. Sus libros han sido traducidos al inglés, francés, polaco y alemán.

Fue fundador y director de la Editorial de la Universidad Veracruzana. Siempre he dicho que tuvo un corazón generoso, pues publicó a muchos escritores que en sus tierras no eran conocidos. Para él no existía la palabra envidia. Al contrario, tuvo visión y abrió la puerta para todos aquellos que deseaban ser publicados y que sus letras valían. Una lista como Gabriel García Márquez, Alvaro Mutis, Juan Carlos Onetti, José de la Colina, Ryzard Kapuscinski, María Zambrano, Luis Cernuda. También fueron publicados Elena Poniatovska, Luisa Josefina Hernández, Sergio Pitol, Rosario Castellanos, Jaime Sabines, Juan García Ponce, José Revueltas, Elena Garro entre otros.

Cuando recuerdo la gran charla que tuvimos con Angelita, cuando nos contó como se conocieron y tantos recuerdos de ellos juntos, yo quisiera que viviera Sergio Galindo, quisiera en estos momentos conversar con él y llenarme de su pensamiento, de su sencillez, de sus letras. Me queda seguir recordándolo con sus libros, y por supuesto, hablar de él y decirles que lo lean. Es la manera de no olvidarlo.

30 comentarios:

María Jesús Lamora dijo...

Uno no muere hasta que se le olvida. Y una forma de no olvidar es leyendo sus palabras.
Gracias por acercarme.

Enrique Páez dijo...

Clarice:
Tengo junto a mi mesa una hermosa foto homenaje a Juan Rulfo: unos pies con sandalias que se desdibujan en un fogonazo de luz.
Me ha encantado leerte. Volveré.
Un abrazo desde Madrid

Adolfo Calatayu dijo...

Desconocía por completo al escritor,muchas gracias por tu recomendación...
Un cálido saludo.

Nelly dijo...

Gracias Clarice, por estos regalos para nuestra mirada. Maravilloso personaje este que nos invitas a conocer. Un abrazo.
Ivania

Miguel Sanfeliu dijo...

Pues debe ser un autor interesante. No lo conocía. Lo cierto es que internet es una fuente inagotable de saber, un medio fantástico de conocer autores que de otro modo tal vez no llegara a leer.
Muy buen texto.
Un abrazo.

Naty dijo...

Encantadoras fotos en blanco y negro que saben llegar a los recuerdos de mi corazón (INELUDIBLEMENTE)... Saluditos, como siempre un placer pasarme por aquí ;)

Kety dijo...

Hola Clarice, una vez más no amplías el abanico de personajes literarios. He buscado su obra pero no lo he conseguido -tendría que intentarlo en librerías-.

Sin embargo descubrí a Enriqueta de Parodi.
Una biografía, sencilla y admirable
Tampoco había oído hablar de ella.

Besos

Máximo Ballester dijo...

Que hermoso momento a pesar de la ausencia de Galindo.
Ojalá pudieras decirme cuál a tu entender es el libro que sin duda debo leer de Sergio. Me gustaría tener tu recomendación. Desde ya muchas gracias.

Y la foto es de un valor único. Tu post es un gran homenaje a Sergio.

Un abrazo.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Cuantas personas como él y desinteresadas necesita este nuestro mundo. Lo voy a leer, te lo aseguro.
Besillos

Pepe Codorniú dijo...

Hola, Graciela. Bellos recuerdos. Tomo nota de su nombre. Hombres así, escasean. Qué lástima que ya no se encuentre entre nosotros.

Como sé que te gusta el cine, te comento: este finde vi una peli de Ken Loach. Supongo que sabes quién es. Te la recomiendo.

Un abrazo.

Petrusdom dijo...

¿Qué sería de nuestro mundo literario sin personas como Sergio?
Saludos cordiales

Dinora dijo...

Definitivamente, unas manos virtuosas...

Saludos :)

Dédalus dijo...

Tuvo que ser un encuentro muy entrañable, el que tuvisteis con la viuda de Galindo. No tengo nada suyo a mano, pero intentaré hojear alguno de sus libros la próxima vez que vaya a mi librería habitual.
Gente como tú, Clarice, los mantiene vivos. Y es de agradecer que así lo hagas.

Un beso.

Jesus Dominguez dijo...

Buscaré algo del señor Galindo. No quiero que tu post caiga en la nada. Además, si tú lo recomiendas será por algo.

Un saludo

Jesús

Tania dijo...

Senti ternura al leer tu texto, imaginar la escena de la mujer contando historias de compañero. Imaginé sus ojos iluminados - por la presencia que deja el afecto, aunque en la ausencia.

Besos, siempre hermoso leerte.

Las3Musas dijo...

Claro, es eso. Él está ahí, escondido en alguna mayúscula.

Están sus manos proyectadas sobre cientos de papeles.

Como las tuyas, que abrazan tanto.

Besos
musa

María Jesús Lamora dijo...

Besos desde España en este día de casi fin de febrero. Me encanta venir aquí y leer, y releer, y mirar, y remirar.
Me gusta estar aquí.
Un abrazo y una sonrisa inmensa para vos.

MaleNa . la porteña dijo...

Hoy tu relato es suavecito, tranquilizador, con palabras llenas de puro amor.

Que inmensa Angelica al regalarte tan bella imagen.
Cuando muere un hombre asi, nos deja impregnados de sus duendes.


Besos, corazon de canela.


MaLe.

Goathemala dijo...

Ha dejado un legado de libro que no es otra cosa que inmortalizarse en papel y recuerdos. Un bello tributo.

Lo anoto para preguntarle a mi librero, ya estoy visitando el enlace.

Saludos.

Umma1 dijo...

Lo que ha sido un escritor, queda en sus palabras.
Y lo que fue un hombre, en sus actos.

Un abrazo

María Jesús Lamora dijo...

Buenas tardes desde España, con resaca después del debate entre Zapatero y Rajoy de anoche.
Que sepas que te quiero, que hago propaganda de tu blog entre mis compañeros de trabajo, que me parece bellísimo y que tus lectores, a quienes he conocido a través de ti, son estupendos.
Ufffffffffffffffffffff, gracias.

libertad dijo...

Pues así haremos. Porque contigo siempre aprendo.
Besos

Francisco Ortiz dijo...

Mi corazón -aunque suene cursi- siempre estará del lado de estos seres generosos, tan , tan necesarios.

Paz de la Vida dijo...

Querida Amiga : Que emotivo !!!
te cuento que he cambiado mi URL por problemas tecnicos que por desgracia afectan a mi otra bitacora .
Me encuentras www.pazdelavida.blogspot.com
Besos

Isabel Romana dijo...

Temo que sus obras no hayan llegado a España. Quién sabe, quizá alguna vez yo pueda ir a México y conocerlas. Besos, querida amiga.

muxica dijo...

Nadie muere mientras se le recuerde.
Sus letras son eternas.
Mil besos amiga guapa

Isa S.B dijo...

Anoto referencias y vuelo a buscar las letras de Sergio Galindo.
Saludos y gracias por tu sugerencia.

Bohemia dijo...

Debe ser inmensa tu colección de manos...me fascina, tu fascinanción por ellas...

BSS

jairelkingsofkings dijo...

ammm cute!!!

Anónimo dijo...

Llego más de un año tarde a tus palabras de Galindo. Me detuvo la foto de sus manos, la referencia a Angelita. Tuve la dicha de conocer a Sergio y ser su amigo; cuando puedo me doy una vuelta por Xalapa para saludar a Ángela. A tus amigos que preguntan, les recomendaría que leyeran "Otilia Rauda" (Universidad Veracruzana), "El bordo" (FCE) y "El hombre de los hongos" (Universidad Veracruzana). ¡Felicidades por tu blog!