lunes, septiembre 28, 2009

Saravá!

Foto tomada de su espacio

Fue un sábado con mucha lluvia. Como cada día en esta tierra que huele a café. Se antojaba quedarse en casa mientras el pueblo andaba de fiesta. Tenía dos opciones: o me quedaba descansando o salía al parque de la ciudad a escuchar el quinteto musical Saravá!

Ajá, pero, cuando no se tiene referencia de un grupo, ¿valdría la pena salir entre la lluvia y dejar a mi perro temblando de miedo por tanto cohete? De momento fue como un dilema, entre ese querer ir y no. Entre esa rebeldía de los mismos pies. Uno quería descansar y el otro quería danzar. Los tiempos se acortan y a veces quiero ganar tiempo a lo seguro.

El nombre del grupo me llamaba la atención y el programa del 8º Festival Cultural Internacional San Jerónimo decía que era bossa nova y jazz. Claro, existe san google y lo que hice fue buscar información. ¡Oh sorpresa! Me agradó leer que Saravá! se dedica a interpretar música brasileña de los grandes maestros como Antonio Carlos Jobim, Joao Gilberto, Toquinho, Vinicius de Moraes, Caetano Veloso, Chico Buarque, Djaván e Iván Lins. Un grupo que fue fundado en la ciudad de México en el año 2006. También me llamó la atención que ofreció un concierto junto con Magos Herrera. El nombre de Saravá es en honor de Vinicius de Moraes, expresión que él usaba para saludar al público. Además de su hermoso significado.

El rostro se me iluminó y no tardé en ponerme mis tenis e irme. Aún así, tuve una leve duda sí lograrían gustarme. La lluvia persistía, pero ahí estaba yo sentada, esperando a escucharlos. Saravá! salió puntualmente al escenario y desde que empezaron el concierto quedé encantada. Con su estilo particular, el uruguayo Diego Avendaño Pereira, cantante, arreglista, y fundador del grupo, acompañado de su guitarra, más los chicos, por cierto, todos atractivos, tocando el teclado, flauta transversa y sax, contrabajo y batería, brindaron más de una hora de música brasileira.

El grupo Saravá! nos dijo con dulzura: Saravá Coatepec.

Una deliciosa noche en donde la lluvia también quiso escucharlos y se calló. Una noche llena de saudade. Valió la pena ir a conocer nuevos músicos. A pesar de lamentar por no tener cámara para guardar la emoción, regresé a casa satisfecha. Sobre todo, con unas ganas locas de irme a Brasil.

10 comentarios:

Bohemia dijo...

que deliciosa mezcla, tus letras, la música contada y como siempre el aroma de café de fondo...para mi siempre, sinónimo de hogar...

Bss

Kety dijo...

Sabia decisión. Qué sería del mundo sin música.
Un abrazo

Tania dijo...

Pues yo espero que esas ganas se conviertan luego en un viaje de verdad... :)

Besos y feliz semana para ti, preciosa Graciela.

Pedro dijo...

Me ha encantado eso de más los chicos, por cierto, todos atractivos,
Genio y figura.

libertad dijo...

Si es que a las oportunidades hay que salir a buscarlas (siempre, además)
Un beso!

Petrusdom dijo...

Brasil, Brasil, más que café...
No conocía Saravá y lo busco en san yutube.Gracias

Venía a decirte que he colgado otra de mis bicis abandonadas de Munich.

un abrazo Graciela.

Eleonaí dijo...

Hola.

Me perdí la tocada.

Estuve en uno de los salones del Palacio en un Foro para analizar, debatir sí ¿es posible que Coatepec sea un municipio ecológico? y ¿cómo?

Pedro Garcia Millan dijo...
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AnaR dijo...

¿ves? a veces vencer el derecho a la pereza compensa.Yo no lo habria dudado porque me encanta la fusión del jazz y la bossa nova.

Un abrazo

wendy bellota tairo dijo...

Vaya, yo estaba meditando y te parecera locura pero de pronto me vino a la mente una palabra, sonaba sarabadoj. Dios que significa? Tal vez me llevo aqui el google, por algo sera. Soy amateur voy a tocar flauta traversa y quiero formar una banda pero es para cantarle a Dios que me dio todo. Abrazos