lunes, octubre 01, 2012

Memoria

Fotografía: Priscila Rodríguez


El cuerpo se suspende en la memoria
No hay más abismo que el recuerdo olvidado.
La memoria tiene una herida
No hay tinta para curarla.



5 comentarios:

Índigo dijo...

Me duele.

Buscaré tinta por algún lado.

giovanni dijo...

A veces es posible rescatar el recuerdo olvidado. Lo logré una vez, o mas veces, por medio de hipnoterapia.

Abrazos

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Hay heridas que no cicatrizan con casi nada, ¿verdad?
Es triste como esas heridas, pero muy bonito tu poema.
Besicos muchos guapa.

giovanni dijo...

Escribí un comentario al post sobre Toots Thielemans y como no sé si lo vas a ver, lo copio aquí:

Bueno, con esos comentarios eliminados no sé si va a salir este y me parece mejor publicarlo debajo de tu post más reciente, pero quería decirte que me gustó mucho leer esta historia sobre un musico de quien he oído a veces su armonica, pero a quien nunca he escuchado de verdad. Ahora voy a buscar en YouTube...
Gracias por crear en interés y la curiosidad en este músico!

Un abrazo

virgi dijo...

Heridas que van con nosotros, formando el mapa de nuestra vida.
Besos, Clarice