domingo, septiembre 21, 2014

Teléfono descompuesto




Ya nadie quiere hablar por teléfono, pero yo seguiré esperando.

Tan bonito que es escuchar a las personas queridas y dejar que el tiempo transcurra sin reloj; conversar, reír y sentir la voz. Pero la mayoría de la gente prefiere la modernidad de los celulares. Cambiaron las orejas cansadas por los dedos largos con letras. También, la gente evita las extorsiones telefónicas o las llamadas de los bancos o las odiosas encuestas o los números equivocados. La realidad es que dicen que es más económico comunicarse a través de los mensajes del celular. Qué tiempos aquellos cuando el teléfono sonaba y todos salían corriendo a contestar. Como si fuera increíble que al otro lado del auricular hubiera vida. Qué tiempos actuales cuando el teléfono es un objeto de decoración. Como si fuera increíble que al otro lado del auricular, no haya nada ni nadie.

Ya nadie quiere hablar por teléfono, pero yo seguiré esperando.

3 comentarios:

Argénida Romero dijo...

La comunicación se nos ha hecho silenciosa.

Dedosónica.

Abrazos.

Homero Nicaragua dijo...

Bueno mi amiga. Yo no te llamaré por teléfono pero vengo a visitar en persona. Abrazos. H.

virgi dijo...

Pues si tuviera tu número, te llamaría. Así nuestras voces se encontrarían en algún punto recóndito en medio del océano :)
Besos