lunes, septiembre 10, 2007

París no se acaba nunca

De entre varios escritores que me agradan, he notado que quien viene a quitar mis breves lapsos de melancolía para darme días condimentados es Enrique Vila-Matas. Antes de leer otro libro de él, había elegido dos autores que me gustan. Empecé la lectura de éstos, pero quizá no era el momento adecuado para ello. La cuestión es que leí París no se acaba nunca de la editorial Anagrama. El título sugestivo, porque todo lo que huela a París me emociona, fue lo que me hizo elegirlo. Desde el inicio empecé a sonreír, pues ese humor que maneja Vila-Matas; ese contar sus vivencias entre la ficción y la realidad y que al ir leyéndolo, me hacen desear saber qué es verdad y qué es mentira.

Relata su estancia por dos años en París, cuando su juventud la pasó en una buhardilla donde la casera era Marguerite Duras, y ella le vino a indicar, en una cuartilla, cómo tenía que escribir una novela. El siempre se sentía abrumado por el francés superior de ella, por sus respuestas tajantes y que también le devolvían la ironía. Una convivencia entre los silencios, las miradas y la profundidad de conversaciones que lo dejaban cuestionando. También, el narrador cuenta que llegó a París deseando ser como Hemingway, desde su parecido físico hasta llevar la misma vida como era contada en París era una fiesta. Con los años, regresa a París y recuerda lo vivido, y por eso escribe este libro y piensa: “Todo se acaba, todo menos París, me acompaña siempre, me persigue, significa mi juventud. Vaya a donde vaya, viaja conmigo, es una fiesta que me sigue. Ya puede acabarse este verano, que se acabará. Ya puede hundirse el mundo, que se hundirá. Pero mi juventud, pero París no ha de acabarse nunca. Qué horror”.

Entre mis subrayados en el libro, entre decidir terminar de leer los libros que me faltan de Duras y Hemingway, y por supuesto, los de Vila-Matas, hubo algo que me llamó la atención y que subrayé:

“Piensen cuáles pueden ser las razones básicas para la desesperación. Cada uno de ustedes tendrá las suyas. Les propongo las mías: la volubilidad del amor, la fragilidad de nuestro cuerpo, la abrumadora mezquindad que domina la vida social, la trágica soledad en la que en el fondo e insensibilidad que trae aparejada la costumbre de vivir”.

Un libro sumamente divertido y a la vez reflexivo, una esperanza para los que intentamos escribir, una lista de autores mencionados y que son imprescindibles para leerlos. Una historia entre calles con nombres, caminatas de ensueño, evocaciones del pasado, memorias familiares, Barcelona y París como escenarios, y con el intento de escribir su primera novela La asesina ilustrada, Vila-Matas hace historia en cada letra, en esa pobreza y en esa infelicidad que él escribe con su chispa irónica y terminar de decir: “A París fui sólo para aprender a escribir a máquina”.


34 comentarios:

Gatito viejo dijo...

París y Vila-Matas, buena combinación.
Me encantó tu post.
Un abrazo.

Las3Musas dijo...

Esas ciudades que no mueren... Dios mío, qué maravilla de observación. Yo tengo veredas rotas dentro mío de esas que no hay quien arregle, de esas que mojan traicioneras, de esas que te traen olor a café e inviernos de amor en Buenos Aires.

Te dejo un abrazo, gracias por la recomendación: tomo nota.
Musa

Gabriel dijo...

Gracias por tu visita y comentarios. Las fotos están ahí para compartirlas, por lo que me agradaría que uses la que te guste.
De lo que leí de este post, me interesó "Piensen cuáles pueden ser las razones básicas para la desesperación..."
Ah, me olvidaba: me voy a tomar la libertad de linkearte.
Que tengas un buen día.

Diario de Vida dijo...

Hola
Buscando por esas casualidades de la vida otras cosillas me encontré con tu blog, intersante...me encantó
Un abrazo

muxica dijo...

Tú sabes muy bien que no puedo comentar ni añadir nada a lo que escribes, pero, te he leído con atención.
Un biquiño gallego y mil abrazos, mi amiga.
P.D. Si tus ojos son como tus palabras, tienes que ser muy guapa.

Miguel Sanfeliu dijo...

Un libro excepcional.
Vila-Matas es un autor imprescindible.
Y tu blog también.
Un abrazo.

Arcángel Mirón dijo...

¿Me van a dar ganas de estar en París?

TEA CUP CLUB dijo...

Gracias por la recomendacion sera agregado a los libros pendientes por leer.

Te dejo una tacita de te para un tu buen inicio de semana

Besos

Veronica

LA CARICATURA EXISTENCIALISTA dijo...

yo justo empezare con "Bartleby y Compañía"

del post anterior, que increible esa bicicleta en la nieve!

saludos de Tito, La Caricatura Existencialista!

Sandra Becerril dijo...

Ah este ya me lo habían recomendado y no he tenido tiempo de leerlo!! (bu) Por cierto, quisiera enviarte un regalin allá a Xalapa... me mandas por mail tu dirección?

Besos de tu sobrino y míos

Heriberto dijo...

Hace un par de años intenté leer un libro de Vila-Matas (creo que se desarrollaba en México,) pero no pude, cosas de uno. Pero , hahora que contás sobre este libro dan ganas de reintentarlo, veré si por aquí es posible conseguirlo. Un saludote jarocha.

MaleNa - La Porteña dijo...

Y sí, París es una fiesta, a la cual hay que regresar.

Vila Matas es uno de esos escritores primordiales, narra desde las vísceras.
Sus razones básicas para la desesperación, son moldeables para cualquier tipo de gente (me incluyo)

Merci por hacer que nuestros pasos caminen por las calles de París.

Besos bohemicos.

El Toro de Barro dijo...

No es el mejor libro de Vila Matas, pero es un buen comienzo para adentrarse en su escritura, que es una de las más reconocibles de su generación...
Espero conocerte en Veracruz estas navidades.
Un beso
Carlos

El Toro de Barro dijo...

Si no me matan antes, porque al paso que van las amenazas...
Vivir es un privilegio, a pesar de todo...

Carlos

Gasper dijo...

De todas maneras siempre hay una buena excusa para ir a ciertas ciudades que parecen un Edén literario.

Beso desde una Buenos Aires de calles de adoquines y tinta fresca

Rosa Silverio dijo...

No he leído ese libro, pero la cita de las razones básicas para la desesperación me mató, así que desde ya se convierte en lectura obligada para mí.

Gracias por la recomendación.

el nombre... dijo...

Bueno, sentís necesidad de conocer Bs. As....
La Reina del Plata, tampoco nunca se acaba. Aunque, obviamente, no tiene la HISTORIA que tiene París.
Y no es cuestión de andar comparando realezas!!!
Pero bueno, me la re-vendés (ya la compré, hace años!) con el tema de Margueritte Duras, y hago asociaciones, y seguiría con Sartre, Simone...las croissants, los perfumes, el Louvre....el Pont Neuf!!!!!!!
Yo tampoco nunca acabaría con París, sí EN París!

Este libro debe ser imperdible.
Una vez, en París, caminé por los campos Elíseos con alguien que se fue de viaje de estudios universitarios a esa ciudad, y se enamoró, con lo cual, obviamente, no regresó a Argentina.
Una abogada de vanguardia (tiene cerca de 70 años actualmente).
Elegí ese paseo con ella, resignando en ese momento la visita al Louvre, y nunca me arrepentí. Llena de historias sobre cada una de las fuentecitas cercanas a la Plaza de la Concorde!

bueno, viajé un rato!
Gracias!!!!!!


Besos

silvia piranesi dijo...

Todo en este post me recordó a Bryce Echenique... no sólo el parís que no se acaba, y Hemingway.., pero además la curiosidad intrínseca mía de saber qué es verdad y qué es mentira, como decís vos, cuando eso es justamente lo que no se vale.

Gracias Clarice por las recomendaciones! Abrazo

Sir Alsen Bert dijo...

Sí, sí, sí. Cayó en agosto y cómo me divertí con él. Todo lo que escribes es verdad, verdad y verdad.
Libro altamente recomendable. Y sobre la creación literaria, sí, también lleva razón.

Bohemia dijo...

No he leído nada de este escritor pero tenía un amigo que lo leía y en especial le gustaba ese libro que ilustra tu post...

Besitos

Bettina Perroni dijo...

Ahhhh. Paris... ma favorite ville sur tout le monde...

Sé lo que es que un libro atrape, cautive... más tratándose de Paris...

Gracias Clarice... me encanta viajar a través de tus letras... y tu colección de bicis que ya me queda claro que te encantan: Sensacional!

Naty dijo...

Lo tomaré en cuenta para espantar la melancolía, que en estos días está siguiéndome los pasos... Gracias por la receta, luego te cuento los resultados ;) Un abrazo :)

Pedro dijo...

siempre un placer leerte y culturizarme con tus reseñas buenísimas.
abrazo y gracias por tus visitas...

Isa S.B dijo...

A medida que voy leyendo tus post voy comprobando que compartimos muchos gustos, en esta ocasión, la lectura de obras de Vila-Matas (acaba de editar un libro de relatos en anagrama 'Exploradores del abismo').
Saludos.

Sureando dijo...

Siempre Paris... Una delicia leerte querida Clarice.

flor dijo...

Hola clari! Hacía tiempo estaba ausente...

Todos tenemos "ese autor" que logra conmovernos hasta el cansancio. En lo particular uno de ellos es cortázar; tiene las palabras de amor que no encuentro y son tan mías como suyas.

Te abrazo, amiga, con la alegría de haber vuelto :)

Cristina dijo...

Si tan solo a eso fuera a Paris, aunque ya se escribir a máquina (9 años con las monjas algo bueno me dejó) ya valdría la pena :)
Ya busco este libro, gracias como siempre bella Clarice!

Isabel Romana dijo...

Desde aquí te veo con la sonrisa puesta, oliendo, escuchando, imaginando como cierto ese París de ensueño. Eso es lo que suelen conseguir de nosotros los maestros. Besos, querida amiga.

Tania dijo...

Ay, Graciela, el magico mundo de los libros... y esa tu manera tan especial de presentarnos las cosas que tocan tu alma... Gracias, tantas veces.

Um abraço e um sorriso pra você.

Bom final de semana :)

Sandra Becerril dijo...

Voy al mail...

Feliz fin de semana!

Ana R dijo...

La volubilidad...me quedo con esto.Como cimiento de dsesperación, sí.

Un abrazo

Ontokita dijo...

tu París sin aguacero, que maravilla. te abrazo prima!

osrevni dijo...

Es perfecta la frase de Vila-Matas. París no se acaba jamás!

Claullitriche dijo...

...gracias por este post, me llegó hasta el fondo... supongo París será siempre, también, mi fantasma... de horror y maravilla...

...trataré de buscar el libro, por mientras sigo recordándote al gozar de estas calles que me habitan... besos nostálgicos...