Hace varios años, una persona a quien le tengo un gran cariño y agradecimiento por haber creído en mi alfabeto, me presentó las letras de Clarice Lispector y las de Alessandro Baricco, entre otros autores que no conocía. Por esa persona, en su honor, quise utilizar en este blog, el nombre de Clarice Baricco. Anteriormente ya había escrito acerca de esta historia, pero el punto que quiero compartir es que esa persona me dijo que comprara el libro La hora de la estrella. En aquel entonces, inmediatamente fui a la librería y no lo encontré. Había otros títulos. Me comentó que comprara lo que encontrara en ese momento, asegurándome que no me decepcionaría la escritora.
Así fue. Compré un libro y posteriormente poco a poco fui adquiriendo más libros que son publicados por la editorial Siruela, lindas ediciones en su presentación pero alto en su precio. Aún no termino de completar toda la obra de la escritora. La certeza es que sus letras me han gustado mucho.
Sin embargo, La hora de la estrella, el libro más deseado, no lo tenía. Lo solicitaba en la librería y no llegaba y me daban otros. Lo busqué en algunas librerías cuando visitaba el DF y no lo encontraba. La última vez que hice el intento, me informaron que estaba en otro estado, lejos de donde vivo y que además era el único ejemplar que tenían en el país. Tampoco fue posible que me lo enviaran. Muchos intentos sin lograrlo. No me conformaba con conocer un poco acerca de la historia a través del internet. Yo deseaba el libro impreso.
A la vez, existe la película realizada en 1985 y dirigida por Suzana Amaral con el que ganó 25 premios en Brasil, un Oso de Plata a la mejor actuación (Marcelia Cartaxo) en Berlín, y el Gran Premio Coral en La Habana. Película que todavía no he conseguido.
El pasado 10 de mayo, el día nacional para festejar a las madres, una fecha que a mi no me provoca mucho y, la razón de no celebrar precisamente en esta fecha, está contada aquí. Mientras el mundo femenino era celebrado, yo opté por dormir y reponerme de todo el cansancio acumulado. Mi madre vive en otra ciudad y mi hija se encontraba en Cuba. Las tres generaciones sabemos que nos podemos celebrar cada día y sorprendernos con obsequios sin fecha especial. Pero no me imaginé que Bethania en su ausencia, me dejaría un doble regalo. En su blog dejó programado un texto dedicado y debajo de su restirador, una caja sin envoltura. Mi sorpresa al abrirla fue encontrarme con el libro tan anhelado. La doble emoción fue demasiada grata.
Esa tarde, me dediqué a recordar esta historia que comparto y de imaginar que tanto haría Bethania para conseguir el libro. En la paz de mi hogar, me bebí lentamente La hora de la estrella. El corazón palpitó durante la lectura. Al terminar de leerlo, pensé que valió la pena esperar todos estos años para abrazar el libro.
36 comentarios:
vaya, el secreto de tu nombre al descubierto... :)
de Alessandro Baricco he leído 'Seda', libro seductor donde los haya
de Clarice Lispector no he leído nada todavía... tomo nota de 'La hora de la estrella', tanto libro como película... tengo ganas de empezar un buen libro que me atrape
un beso
lindo libro, ahora lo estoy leyendo...saludos
Cuanto me alegro de tu alegria, del porqué de tu nombre y ya me dejas más títulos que buscar y leer.
Besicos y muchas gracias
Quizá lo leíste cuando debías, y fue mérito de Bethania no sólo dar con el libro sino también con el momento idóneo...
He anotado el título, Clarice. Anota tú ahora este beso.
Hola Clarice (¡qué raro llamarte así!)
Había visto tus comentarios en algunos sitios, pero hasta hoy no entré acá.
"Un soplo de vida" llegó a mis manos en enero de 2000.
Lo leí. Me enamoré. De la escritura y de la mujer que la hilvanó...
Unos meses después conseguí el objeto de tus deseos: "La hora de la estrella", que no hizo sino acrecentar mi admiración casi extraterrena.
Los tengo ambos llenos de subrayados y anotaciones (ya sé: para algunos bibliófilos esto es casi pecado...)
Ambos en Siruela, como dices.
Aunque después en Alfaguara encontré un volumen, "Cuentos reunidos" (2002). Excelente.
Hace un tiempo edité una entrada con unos apuntes de esta grandísima escritora. Por si quieres echar un vistazo, te dejo el enlace: http://lazonalibredelsecretario.blogspot.com/2007/05/escribir-segn-lispector.html
Volveré a visitarte con más tranquilidad.
Un abrazo.
Lo cual me recuerda que deboir a la libreria a ver si salieron publiadas sus obras completas....
Ese libro ya estaba destinado a llegar a tus manos, y llegó de la forma mas maravillosa, ahora su valor seguro es infinito para ti
Besos.. ;)
Qué bonito. Esta entrada me ha emocionado mucho.
Me alegra que Bethania te haya hecho ese regalo y que por fin puedas leer el libro.
Te lo mereces.
si el corazón palpitó durante la lectura es señal de que deberé comprarlo, jajaja
Me gustaría que me reseñes, lo hacés con pasión.
Sin ninguna duda eres, y nos vas a hacer cómplices de tu admiración por Clarice Lispector, nos diste a conocer un cuento "Agua viva" y ahora "La hora de la estrella".
Trataremos de buscarlo.
Me ha estremecido Mamá Nina. Hay fechas imposible de olvidar.
Felicidades. Sólo una hija sabe elegir el día propicio para llegar al corazón de un madre.
Besos
Maravilloso regalo, clarice. No sól ha valido la pena los años de espera para poder disfrutarlos, sino también por las manos de quien lo has recibido. Un doble gozo y alegría. Besos enormes.
A veces un alguien te descubre a otro alguien y no hace falta explicar más, porque eso te une.
Un abrazo desde Madrid, mejicanita.
Me ha encantado tu blog, tanto, que lo incluí en favorito. Ese libro me ha despertado la curiosidad. Seguro en mi país no lo conseguiré. Como soy lectora compulsiva, compro todo lo que me recomiendan. Inesperada sorpresa en el día de la madre.
Besos,
Shanty
Parece que las cosas terminan llegando en el momento en que realmente deben de llegar. Eso al menos, es lo que dicen algunos.
Ahora tienes un doble motivo para dar abrazos, de un lado al libro -como haces- y de otro a tu hija.
Otro abrazo, amiga
Vaya sorpresa te ha dado tu Bethania!!! Esa niña sí que maravilla cada vez más.
Un abrazo para cada una de ustedes (madre e hija).
Caramba,la Lispector es una de mis heroínas y ese libro precisamente no lo leí; trataré de conseguirlo.
Muchas gracias,querida Clarice.
un beso grande
Los libros llegan en el momento justo, ni antes ni después. Seguro este era el de ese encuentro tan esperado. Disfrutarlo, asi como lo hiciste, es una de las maravillas de la lectura !Un abrazo!
Seguramente ha merecido la pena esa gran espera, porque sí, es un gran libro y porque ha llegado de manera especial y tan llena de cariño...
Siempre hermoso el aire se respira en esta tu casa...
Um abraço grande, Clarice.
(espero un correo tuyo...)
La vez que men encontré en la calle el Encuentro de escritores, en uno de los pabellones vi dos libros de Clarice, me animaba a adquirirlos, el alto precio me detuvo. Los de Siruela son de los libros más caros que he visto. Algún día seré afortunado de poder tener uno de esa autora y leerla.
Que tengas una semana agradable.
Qué historia tan dulce la que contás Clarice, qué buen detalle el de tu querida Bethania. Un abrazo atrasado pero no pasado del día de la madre, que por aqu1 es en agosto.
Yo ya conocía un poco de esa historia...Hoy el abrazo a tus palabras se lo damos nosotros.
Besos reina!
Gracias por esta prosa emotiva y por este descubrimeinto. Clarice Lispector es una de las más grandes narradoras del continente.
Saludos...
Esas letras para nada son ajenas Clarice... las convertiste en tuyas desde el momento que decidiste consumirlas, devorarlas y quererlas por siempre... he ah[i tu pseudònimo :)
Te abrazo
El amor, la paciencia,los recuerdos, la gratitud, todo conjugado en un regalo...
Me alegra tu alegría :)
Besos!
Me alegra que lo encontrases y que Bethania se tomara horas y horas para encontrarlo.
Yo tambien soy admirador suyo.
Por lo demás,lamento que su obra no sea tan conocida,porque es de las mejores que he leido.
¿Sabes que la hice un dibujito?
Te saludo desde el otro lado del oceano.
Y dejaste que ese libro te abrazara a vos...
Un abrazo, Clarice.
musa
HOLA.. lleguè a tu blog por la entrada de javier marin... a mi me encanta tambièn... vi sus expos en monterrey... luego en zacatecas... ahora, justo ahora, tengo muy cerca una de sus obras... el municipio donde trabajo recibiò de regalo, GRAN REGALO, la donaciòn de una de sus obras!!!! està en las instalaciones del ayuntamiento municipal... un gran saludo! carmen alanis, desde mty... pd.- amo xalapa
saludos
Tierna historia. La verdad es que tiene algo de misterioso buscar un libro determinado. Es como buscar un tesoro. Y uno se puede poner nervioso y todo en esa búsqueda. Buen regalo el de Bethania. Acertó completamente.
Un abrazo
Buen regalo te han hecho. Yo leí hace unos años, ¡como pasa el tiempo!, un librito de relatos de Lispector que se llamaba "Felicidad clandestina", uno de ellos "Una esperanza" es inolvidable por la concisión, y por lo profundo.
Saludos cordiales.
Siento que los libros llegan a nuestra vida en el momento justo para "decirnos" lo que estamos buscando.
Por cierto La hora de la estrella es una caricia al alma.
Te abrazo Clarice, siempre.
MaLena.
Bueno, que bien que me salió chida la sorpresa jaja, no esperaba menos! (modestia aparte)
besoss
Sí: en un mundo en que todo es inmediato -satisfacción inmediata o nada, parecen pregonar algunos jóvenes -, en que no tenemos pasiones prolongadas, a veces un libro nos restituye a valores que nunca debimos perder. Qué bien que ya lo tienes.
Hay libros que son para abrazar!
qué lindo lo cuentas .
Un beso
Como madre, el gesto de Bethania me ha llegado al corazón. Y que por fin tuviera el libro deseado.
Tengo que descubrir a esta escritora pues no he leído nada de ella. Sería bueno remediarlo ya.
Besos, Graciela.
Vi la pelicula por casualidad, hace varios años, en la television publica, no sabia que tiene tantos premios. Los merece sin lugar a dudas.
Saludos.
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