viernes, mayo 09, 2008

Las sandías

Foto: Graciela Barrera 

Las sandías también son mi debilidad. Al verlas en los mercados, siempre pienso que me sonríen. Tan grandes, tan frescas, tan brillantes, tan coloridas. Colores que representan una tierra.  

Su historia y origen es interesante. Es una de las frutas más vendidas del mundo; en China y en Japón las hay cuadradas; en China son ofrecidas como un gran regalo en los actos importantes; el comerla nos da muchos beneficios de salud. Algo que me llamó la atención fue leer que las sandías saben defenderse de los calores del exterior como nadie de sus compañeras jugosas del verano, no importa en que temperaturas se encuentren, ellas siempre conservan esa perfumada frescura hídrica. Esto me hace pensar que como ser humano, debo ser fuerte ante cualquier situación difícil de la vida. 

Muchos pintores le han dedicado sus pinceles a las sandías, y quizá, cuando era niña, el admirar la obra de Rufino Tamayo me contagió el gusto. Pablo Neruda me cautiva con su Oda a la sandía.

Por eso, cuando veo en las tiendas la artesanía plasmada en sandías, desde móviles, portarretratos, cajitas, alcancías, y demás objetos, no puedo evitar comprar y llevarlas a casa. Verlas por todos lados, adornando espacios, me produce alegría.

¿Alguien quiere acompañarme a comer una rebanada de sandía o ir en busca de algo más para mi colección?

32 comentarios:

Camille Stein dijo...

es que ese color de sangre carnosa que tienen las sandías es uno de mis preferidos

sabes dónde son riquísimas ? en Thailandia. cuando estuve allá, hace algunos años, no parábamos de comerlas: no recuerdo sandías más dulces y sabrosas que esas

un beso Clarice

Antiqva dijo...

Ah, las sandias son un claro simbolo de vida. No me extraña que las colecciones.

Yo, como tambien colecciono "cosas raras", puedo comprenderte bien...

Ja, ja, ja...

Un abrazo, amiga Clarice

silvia piranesi dijo...

qué lindo post..
tengo una amiga adicta a la sandía, lleva diez años de comer sandía en las mañanas religiosamente
y en mi restaurante chino favorito sirven de vez en cuando sandía al final, sin que el cliente la solicite.. me parece maravilloso

Anónimo dijo...

Mmm..las deliciosas y sonrientes sandias, ostentan alegria en todos los mercados de las ciudades del mundo. Ella pueden resfrescarnos la vida, de solo pensarlas. Hermoso mensaje de esta ardorosa fruta que se guarda sabiamente fresca, invencible a todo lo que pase en el exterior. Besitos.
Ivania

Dinora dijo...

Nada como una refrescante Sandía :)

Son alegría garantizada

Saludos!!

BETTINA PERRONI dijo...

Y no solo debilidad, m[as all[a debatible entre ella y el mango por mi fruta preferida...

Aaaamo la sandìa y no le sugiero a nadie que me vea comer una porque literalmente la devoro. Su sabor tan fresco, sus colores tan fuertes y en fin... es una delicia.

Feliz dìa de las madres Clarice, que tengas un dìa extraordinario :)

Silvia dijo...

A mí también me encantan las sandías, y sobretodo ahora que empieza a hacer calor. Cuánto me gustaría ser una sandía para estar hidratadita todo el verano.
Un besazo

Sureando dijo...

"Cofre de agua, plácida reina de la frutería..."
Felicidades mamá Clarice

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Cada vez que le de un bocadito a un trozo se sandía, ten por seguro que lo haré con una sonrisa y me a cordaré de tí.
Siento mucho que no hayas podido comentar de la forma habitual.
Muchos besicos y si consigo algo para tu colección, ten por seguro que lo tendrás de alguna manera.

gonzalo dijo...

una fruta preñada de verano.

Codorníu dijo...

Lo siento, no me dice esa fruta. Nunca me gustó. Es así, ¿qué le voy a hacer? Sin embargo, me ha gustado el texto que hiciste. Está muy bien escrito.

Te mando una recomendación de un libro, que igual has leído:

"Jakob von Gunten", de Robert Walser (Siruela)

Un saludo,
Pepe.

Fedra dijo...

que hermoso es el color de las sandías!!!

adeu

Minombresabeahierba dijo...

Es una planta muy noble, se arrastra con bajo perfil para crecer y bajo sus hojas , protegidas desarrolan enormes sabroso frutos para calmar la sed, en lugares semiaridos y de sol a veces dificil de aguantar por el hombre, como sucede en el norte de mi pais, Argentina. Siempre la naturaleza sabia y humilde. un abrazo

Dédalus dijo...

Siento que mis papilas no estén de tu lado, Clarice. La sandía es de lo bien poco que me cuesta comer... Pero estaría encantado en compartir umna rodaja contigo. Además, presumo que las vuestras serán bastante mejores que las que se ven por aquí: grandes pero insípidas (para mí, claro).

Besos.

Juan de la Cruz Olariaga dijo...

Mi Clarice, quedé sorprendido con tu texto, porque pienso exactamente igual a vos. Cada vez que veo una no puedo evitar comprarla. Cuando era muy niño, en mi infancia carente, muy carente, mi padre en verano me llevaba a dar un vuelta caminando y de golosina me compraba una rodaja de sandía, toda una fiesta para los ojos y el paladar. Un beso enorme Mi Clarice

elisa de cremona dijo...

uyyy en veranito.. qué rico y qué fresca!!

un besazo

Miguel Sanfeliu dijo...

Ignoraba que existieran sandías cuadradas, jamás las vi. Deben ser todo un espectáculo.

Me ha gustado esa relación entre la capacidad de la sandía para mantener su frescor y la fortaleza del ser humano ante las situaciones difíciles.

Un abrazo.

Arcángel Mirón dijo...

Me dieron ganas de comer melón. ¿?

Ayer fui a la Feria del Libro y vi Seda, de Alessandro Baricco. Entonces ahí me acordé de vos, y me lo traje. Luego te digo.

:)

Rosa Silverio dijo...

Hola, querida amiga.

Ya estoy de vuelta aunque te confieso que necesitaré un buen tiempo para ponerme al día, pero no quise dejar pasar la oportunidad para saludarte, dejarte mi gran abrazo y sonreírme por esta fascinación tuya por las sandías.

Besos.

mi despertar dijo...

Que lindp textp lleno de esperanza, claridad, emoción
besos desde este lado de la luna

Ana R dijo...

Deliciosas, apetecibles...aquí son sinónimo de verano.Me gustan, me encantan...te acompaño con un granizado de sandia.

Besos

Goathemala dijo...

¿Si? ¿Sabes que tu amigo Goathe tiene al lado de la empresa en la que trabaja otras dos dedicadas a envasado de sandías y melones. Veo miles de jugosas sandías. Camiones y camiones. Te encantaría.

Saludos.

Laura Diaz dijo...

La sandía, fruta sencilla y pura agua, es, coincido contigo, tentadora y deseable. Fresca, dulce sin llegar a empalagar, y cuando su corazón está bien rojo, un manjar.

Cuenta conmigo para compartir una rebanada, y ya sé qué llevarte en mi próxima visita!

Un abrazo

Isa S.B dijo...

Ummm, tomo nota de tu pequeña debilidad por si algún día tengo el gusto de tropezarme contigo en vivo y en directo.
A mí la sandía me gusta para comérmela (mejorrrr, ferozzzmente como cierto lobo).
Cariños.

Cristina dijo...

"¡Del verano, roja y fría
carcajada,
rebanada
de sandía!"
J.J.Tablada

y con este calor como se antoja!
Besos Clarice!

Nohema Rios dijo...

Desde siempre ha sido mi fruta preferida. Para mi es un placer beber una riquisima, fresca y dulce agua de sandía. Me he dado cuenta que en noche calurosas, llego a soñarlas. Yo te acompaño y no con una rebanada, sino con toda. Abrazos!!!

Gasper dijo...

El arte llega al alma, llena la vista, y refresca los paladares exquisitos.

Un ppoder (ahora) volver a visitarte y encontrarme con este maravillosos aire que se respira en este lugar.

Besos sin semillas

Adolfo Calatayu dijo...

Yo te acompaño,querida Clarice,me encantan !!! recuerdo cuando era un pibe,en plena ciudad pasaban los vendedores de sandías con sus carritos,llenos de porciones ya cortadas,cubiertas de hielo y gritando "sándia,fresquita la sándia"; sí,acentuaban la primera "a" jajaja,qué lindo...
muchos cariños

Tarántula dijo...

!Qué hermoso artículo!Sabes que he sufrido un mundo para poder dejarte un comentario porque la conexión que tengo es terriblemente mala. De todas maneras, te confieso que de la sandía me gusta su aspecto físico y no su sabor, no sé por qué, tal vez porque siempre me mancho cuando como y con la sandía más.

Aquí en Venezuela no la llamamos sandía, la llamamos patilla. Me gusta el color interno combinado con el negro y el verde de afuera. Lindos los colores y estos de la sandía siempre me han llamado la atención (en su reunión)

Un beso, Señora Clarice.

@Patrulich dijo...

Sí, Clarice! Me resultan tan frescas para comer en verano... inigualables.

Un beso,

Bethania dijo...

aparte son BBB (buenas,bonitas y baratas) que mejor combinacion!

Bohemia dijo...

Una colección muy original...
Me encanta la sandía y por suerte la puedo comer...Padezco alergia alimentaria, hay mucha fruta que no puedo tomar pero por suerte la sandía si y no sabes como la disfruto. Es tan deliciosa, tan dulce, su aroma y color me hace evocar el verano, el pasado...y a mi padre que me la cortaba en forma de corona (va a resultar que si soy una princesa). Tendré los ojitos abiertos y si algún día encuentro algo original con una sandía te lo diré...

Besos principescos