lunes, enero 11, 2010

Bestiario íntimo. Zoología Cotidiana

Foto: Graciela Barrera

Muvi

(según la corriente fonetista, o Movie, según la corriente etimologista)

De ortografía incierta, su nombre, según los puristas de la lengua, debería ser algo así como Película Cinematográfica (por lo demás, bastante impropio para un cánido), aunque, sopesando el asunto con la debida seriedad y dadas las naturales inclinaciones de dicho hermético y remilgado grupo de hablantes del español, me inclino por la idea de que éstos pugnarían porque el apelativo no existiera en absoluto.

Más allá de toda consideración lingüística, el Muvi ha merecido un lugar en esta zoología cotidiana por su importancia metafísica como guardián del equilibrio en la Casa de los libros. De pelaje color miel y una mirada intensa, como tristona, se pasea a sus anchas por entre los libreros repletos de volúmenes colectados durante años por sus cohabitantes, más humanos pero quizás un poco menos sabios.

Es Señor de todo lo que ve; y si uno se atreve a entrar en sus dominios sin rendirle a él primero los honores (no importa que la invitación haya venido de su familia y que uno esté ocupado saludando a la anfitriona), no habrá paz en la casa para la visita. El Muvi paseará de un lado a otro interrumpiendo dilatadas reflexiones sobre el arte y oblicuos diálogos intelectuales hasta que el transgresor se redima de su culpa. Un toque detrás de la oreja o un par de palmadas en la cabeza junto con el respetuoso susurrar de su nombre bastarán para hacer la paz. Entonces no habrá más que armonía.

Intuyo que conoce el secreto de la inmortalidad y por eso deja pasar las horas recostado sobre el sofá. Lo cierto es que de la casa de los libros él guarda la llave, aunque los demás deban abrirle las puertas.


Texto dedicado a mi perro por
Luis David Meneses Hernández

16 comentarios:

Luis David Meneses dijo...

Pues nada, que a casi un mes del cumpleaños del Muvi (como a mi me gusta escribirlo) te agradezco el espacio que le has dado a este pequeño escribidor en tu blog. Gracias por creer en mi escritura lo suficiente como para hacerla tuya de esta manera.
Recibe un abrazo fuerte.

Camille Stein dijo...

y detrás de los ojos tristes, el secreto que une los tiempos, el susurro de los inmortales

un beso

gonzalo dijo...

un señor perro, paseandon entre libros y bajo un dulce sol.

Marcela dijo...

Que mejor Señor que él. Una caricia lejana detrás de la oreja para Movie.
Besos.

Citlalli dijo...

A este perro lo conozco, y me quiere...cuanto se ha escrito sobre este carismatico can!

Deybi dijo...

Lindísimo animal. ¡Como me gustan los perros!.

Anónimo dijo...

Que lindo Movie, guardian de los libros. Muy bueno el texto de quien escribio tan merecido homenaje. Besitos a la feliz dueña de tan angelical criatura.
Ivania

Isabel Romana dijo...

Felicidades a Luis David por este texto tan inspirado y entrañable. Me gusta la idea de que "Muvi" sea el señor de los libros. Y más ahora, que se han convertido en una figura literaria. Por cierto, clarice, esa foto me la quedo... Un abrazo muy fuerte y un par de palmaditas a mi perrito favorito.

Raptor Plateado dijo...

Muy lindo tu perrito, la verdad siempre eh pensado que los animales saben mas cosas que los humanos y que aprenden mucho mas!! por eso es que siempre son tan felices y las cosas mas insignificantes para nosotros pueden ser alegria para ellos!!!

Miguel Sanfeliu dijo...

Mi enhorabuena a Luis David por este texto. Gran homenaje a Movie, importante presencia que se nos hace real. Puedo verle correr muy deprisa para recibirte y recorrer sus dominios con el orgullo de quien se sabe indispensable.
Un abrazo.

Eleonaí dijo...

Es un de los pocos canes cultos del ¿mundo?

Kety dijo...

Movie o Muvi, da igual el nombre, lo importante es que te llamen. Por supuesto, y que te acaricien ¡Faltaría más!

Un abrazo amiga Graciela
Preciosa foto

Cartas en la noche dijo...

Señora:

Su amigo es un auténtico pastor de palabras, que sabe conducirlos a los espacios que el corazón gusta reservar para lo inolvidable. Mi aprecio se extiende hacia ti como una gota de acite caída sobrela mesa, porque tu pastoreo no es menos delicioso, lo mismo que tus elecciones. Lo que me ha hecho recordar el primer impacto que recibí tras conocerte, hace ya algunos años, y ese vínculo hermoso que, como un hilo de seda, me ata a tus palabras, y que son las palabras de Barico, de cuya Seda he editado una hermosa carta que te quiero dedicar, a sabiendas de que tú sabras ponerle al corazón el mejor de los vinos.

Carlos
El Toro de Baro

Raúl dijo...

Qué preciosidad de animal. Qué mirada más gráfica.

Mary Rogers dijo...

lindo texto que hace justicia, de seguro, a ese lindo ser

Francisco Ortiz dijo...

El texto es bueno, la foto es maravillosa.