viernes, enero 08, 2010

500


Si miro el número 500 me gusta. Si lo pronuncio, me suena fuerte y a la vez me da seguridad. Un número que puede ofrecerme desde la historia de algún personaje, ciudad, el título de una película, el nuevo modelo de un auto o de un teléfono, hasta la canción de Joaquín Sabina. También, un billete con su número -quinientos pesos- puede ser feliz compañía a una cartera. O de repente pienso en las 500 abdominales imposibles o los 500 minutos de un vuelo. 500 veces puedo repetirle a mi hija que la amo sin cansarme y decirle que algún día le compraré 500 globos.

Una hermosa chica recibió 500 cartas de aquél pretendiente que la amó profundamente. Ella guarda las cartas con devoción. Su tesoro más preciado lo presume ante sus nietas.

500 da para que los amantes de los números jueguen, expliquen, enseñen y convenzan a los estudiantes, que la asignatura de las matemáticas no es tediosa y puede resultar tan divertida como alguna otra materia.

Un rompecabezas de 500 piezas es comprado para que el hijo único lo arme en una tarde de lluvia. El niño se entretiene felizmente y persevera hasta terminarlo.

¿Qué me dirá mi amigo el cardiólogo cuando el corazón rebasa la palpitación normal?

Alguna vez yo, en mi infancia, conté 500 frijolitos con mi abuela.

500 letras para inventar palabras, tacharlas, tirarlas, levantarlas, escribirlas y llegar al punto final de un paquete con 500 hojas blancas.

¿Por qué me he detenido ante este número? Porque al abrir esta casa me percaté de las entradas publicadas y me espanté. ¡500! ¿Cómo he llegado? Pensé en todas esas letras eliminadas, las letras arrepentidas que preferí que se quedaran conmigo. O en aquellas que por creer innecesarias no escribí. O por las otras, que por más que deseaba que mis dedos se deslizaran con facilidad, fue imposible. ¿Qué me faltó? Mucho. Dejé pendientes en el tintero. Párrafos sin terminar. Historias sin contar.

A veces pienso que no es necesario escribir irrelevancias, como ésta quizá. Pero ¿qué me impide el no hacerlo? Escribir por ejemplo: que empecé el año con ganas de vivir. Con responsabilidad como nunca ante la salud. Con sorpresas inesperadas. Que no me gusta ir a las tiendas a comprar ropa. Que volví a caer en comprar libros, discos y películas. Que recibí regalos deseados y ellos no lo sabían. Que me gusta leer las columnas de Juan Cruz y de Vicente Verdú. Que puedo escuchar todo el día música brasileña y no me aburro. Que quiero realizar las cosas con gusto, convencida y sin presiones. Que me preocupa lo que sucede en mi país. Que hace frío.

No, no estoy en una carrera. No hay prisa. Simplemente este año quiero finalizar los pendientes del cajón y seguir escribiendo el presente. Pero me cuesta y mucho. Aunque no lo parezca.

500. El número está a la mitad del camino.

Pero les dejaré un secreto guardado aquí: en este texto hay 500 palabras.

Muchas gracias.

22 comentarios:

Jose Ignacio Escribano dijo...

Me ha gustado mucho Graciela.

dsdmona dijo...

Y yo que me alegro que estas 500 palabras no se quedaran en el tintero, que vieran la luz para poder decirte que nos has regalado muchas palabras, algunas irrelevancias quizás marcaron un antes y un después para alguien y aquello que tú crees que no debería estar sirvió para que alguien pudiera sonreír al leerlas.
Felicidades por estos 500, sólo espero poder leerte, como mínimo 500 más

D.

Camille Stein dijo...

500 palabras, 500 caminos... 500 besos...

Pamela dijo...

wooow!!! qué maravilla llegar a los 500!!!! felicitaciones

Jorge Arce dijo...

Felices 500. Vuelvo no tan a menudo como quisiera pero siempre me voy con 500 sonrisas. Un abrazo

LA CASA ENCENDIDA dijo...

500 veces te diría, que es precioso lo que has escrito. 500 veces te diría, que escribas otras 500 entradas y después otras 500 y que estas 500 palabras, me han sabido a gloria.

Besicos muchos, así como 500.

Cristina dijo...

Que maravilla! y pensar que son 500 textos que nos han dejado enseñanzas, sentimientos, reflexiones...muchas gracias!

besos!

Eleonaí dijo...

Una excelente numeralia para el festejo.

¡ Y Quinientas veces quinientas felicidades por el logro !

BELMAR dijo...





Que el año que comienza nos traiga energía e inspiración para crear mundos deseables y habitables desde la palabra empeñada. ¡La imaginación al poder¡ ¡A conquistar la realidad!


Un gran abrazo para ti.



http://belmarblog.blogspot.com/2010/01/polvora-negra.html


Bel M. dijo...

Maravilloso, Graciela, maravilloso, lo que dices, cómo lo dices y estas 500 entradas.
Otra vez mis mejores deseos para ti (no me cansaré de repetírtelo aunque sea 500 veces).
Un enorme abrazo.

Bethania dijo...

pala maaaa, dirían por ahí: se dice fácil,pero trabajo te ha costado. Felicidades por tus quinientos, imagina cuando ya sean 1000! beso

virgi dijo...

¡Ños, 500! ¡Y yo que sólo te conozco de las últimas decenas! Bueno, lo subasano ahora leyéndote siempre.
Un abrazo, enhorabuena.

ángel dijo...

Empieza el año, el frío persiste. Sigo leyendo tu prosa.


Saludos...

enrique dijo...

"quiero finalizar los pendientes del cajón y seguir escribiendo el presente", me encantó esa frase porque me dice que no todo es borrón y cuenta nueva, hay que terminar la tarea pero seguir viviendo el presente.

gracias por todo, sigue escribiendo.

un beso

Mateo Bellido Rojas dijo...

Mi más sincera felicitación, Graciela.
Es momento de recordar que éste, tu espacio, fue el primer blog que conocí. Recuerdo vivamente el día que me atreví a comentar uno de tus post, a partir de ahí, recibí tu visita agradecida y ya no he dejado de aprender de ti.
Gracias por compartir tanto de lo que sabes, sientes, experimentas, imaginas, en fin, por compartir tu vida.
Un abrazo animoso, para que sigas por los siglos de los siglos....

Citlalli dijo...

Maravilloso...maravilloso, disfruto leerte y ser tu amiga. No imagine que fueran ya 500 felicidades.

Deybi dijo...

Enhorabuena. Que sean muchas más y que yo las lea.

Anónimo dijo...

Felices 500 Clarice, y mas felices los que los hemos disfrutado tanto. Besitos y 500 deseos de que sigas adelante, maravillandonos.
Ivania

Miguel Sanfeliu dijo...

Enhorabuena.
Son 500 razones para sentirnos afortunados.
Genial el detalle de que el texto también tenga 500 palabras.
Brindo por muchas entradas más.
Un abrazo.

Ana dijo...

Si es que eres quinientas veces genial.
Como dirían los romanos:-D

(Nótese la sonrisa con la letra D)

Mary Rogers dijo...

Linda y numerosa celebración. Que sean muchas más.

Bohemia dijo...

toda una mujer del cinquecento...
A mí me encanta como suena 500 en Italiano...

Bss