viernes, febrero 19, 2010

Las mudanzas de Argénida Romero

Foto: Graciela Barrera

Siempre he tenido a la poesía como un alimento necesario. No podría estar sin ella. Independientemente de mis poetas favoritos, me emociona descubrir nuevas letras y, que al leerlos, me siento identificada. Una de ellas, es una chica venezolana llamada Argénida Romero. Es periodista y escritora y trabaja para el periódico dominicano Diario Libre. A través de su blog El diario de la rosa, he disfrutado su poesía.

Sus poemas han sido publicados en antologías y en el año 2000 obtuvo el primer premio de poesía en la XXXIX edición del Concurso Literario de Navidad, que organiza el Obispado de Nuestra Señora de la Altagracia, en Higüey. También fue finalista en el I Premio de Poesía Puente de Letras, con su poema titulado 13.

El año pasado, presentó su primer poemario Mudanzas, editado por Letra Gráfica. Con una linda portada ilustrada por Paola de la Cruz, es un libro de formato pequeño, pero con un enorme sentimiento a través de sus 32 poemas. Varios los hice míos y acepté su “Ofrenda”:

A esos,
que renacen cada día
bajo el amparo de sus pasos.
A esos,
a los reinventados
que suspiran en el color de cada esquina
y se niegan a morir
ausentes de versos.
A esos,
los de siempre
a los eternos Mesías
profetas del eco
que sostienen las horas
A esos…a ellos
la ofrenda de mi terca esperanza.


Argénida escribe con una voz suave, como si fuera una lluvia leve que va alzando su canto hasta implorar un grito. La tristeza la puede convertir en gozo. Hay nostalgia y hay esperanza. En cada uno de sus versos, da un toque de vida.

Comparto una breve charla acerca de sus letras.

¿De Venezuela a República Dominicana?

Un viaje inconsulto dispuesto por mis padres cuando tenía 9 años. Decidieron buscar mejor suerte y nos prometieron, a mí y a mis hermanos, que regresaríamos en un año. Ya van 18 viviendo en República Dominicana. Crecí con mi abuela materna, la mejor escuela de la vida que he tenido, pero lo mejor de mi niñez quedó anclada allá, en un casa de paredes blancas y rejas azules del barrio San Isidro.

¿Desde cuando escribes?

Creo que desde siempre, pero sé que es una exageración. Al decir verdad, mis primeros recuerdos con las letras datan de los 7 ó 8 años. Quería contar cosas, pero siempre acompañaba las letras con dibujos, como niña al fin. Ya de adolescente le tome tierra, sudor y lágrimas a las palabras.

¿Cuál es el proceso de tu escritura?

Es la primera vez que me lo preguntan con tanta precisión y nunca he pensado con detalle como se genera eso que suelo soltar en libretas o hojas. Pero, haciendo el ejercicio ahora, podría decir que es una especie de encuentro que puede iniciar en mis recuerdos, con una hoja de un árbol moviéndose o al palpar el silencio que suele acompañarme en las mañanas cuando me levanto.

Eso que esta dentro o que despierta desde afuera me mueve a escribir. Y desde hace unos años ejercito ese impulso. Gracias a varios amigos y amigas escritores que he conocido no dejó esa “inspiración” a la afán medalaganario, sino que escudriño, busco un diccionario, corrijo, borró y uso el zafacón…o sea, trabajo la madera que me golpea hasta que toma una forma que la hace caminar sola y lejos de mí.

¿Solamente escribes poesía o algún otro género literario?

Sólo poesía. Me he arriesgado poco con la prosa, aunque he hecho uno que otro intento.

¿Cómo surgió Mudanzas?

Fue un viaje del cual me entere el día que me senté a elegir poemas para la publicación. Mudanzas, mi poemario, nunca fue un proyecto pensado, es el resumen de un camino recorrido desde mi adolescencia hasta mi adultez. Gracias a la poetisa Rosa Silverio, a quien bien podría nombrar madrina de Mudanzas, me atrevía compartir ese viaje. Y fue como recoger pedazos, cosas que cargas durante muchos años y ponerlas en un solo lugar.

¿Por qué ese nombre para el libro?

Porque son como testigos de mis andanzas. Colores, sabores, recuerdos, lágrimas, voces, sonrisas…que llevaba conmigo de un lugar a otro, como se llevan los muebles cuando te mudas de una casa a otra. Las páginas de Mudanzas se convirtieron en el sitio donde reunirlas todas y dejar que formaran parte de otras personas, como puentes que se cruzan.

¿Qué sucede en tu vida con la poesía?

Lo poesía es siempre para mi vida un descubrimiento. Un eterno descubrir y andar. Un ancla que me ayuda ser.

¿Crees que la poesía todavía sigue viva?

Decía el poeta costarricense Felipe Granados, que murió en el 2009, que la poesía y le mundo siempre se están acabando. El mundo sigue aún sigue dando vueltas.

¿Se sufre ser poeta?

Se sufre ser humano. El poeta, quizás, tiene más conciencia de ese sufrimiento.

¿En qué o quienes te inspiras para escribir tu poesía? O ¿es oficio?

Todo es y puede ser inspiración. Hasta cepillarse los dientes, podría decir. En mi caso no puedo señalarte nada en específico. Una vez me imagine un banco vacio y escribí eso que esa imagen me evocaba. Un mañana me quede observando una hoja moverse y escribí sobre la muerte y la eternidad. Una tarde recibí un mensaje de texto: “Ganaste. Es varón” y supe que mi sobrino venía en camino y le escribí un poema.

¿Oficio? No creo. Prefiero verlo como una tarea sin horarios.

¿Qué poetas te han influenciado?

Muchos y muchas. Algunos de ellos son Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Eduardo Galeano, Guy de Maupassant, Virgilio Díaz Grullón, Margarite Yourcenar, Virginia Woolf… y muchos otros. En poesía: Mario Benedetti, los hermanos Machado (Antonio y Manuel), Alfonsina Storni, Sylvia Plath, Pedro Salinas, Jeannette Miller, Jaime Sabines, Mariano Lebrón Saviñón, Ángel González, Julia de Burgos, entre otros tantos y tantas. En los últimos meses he estado descubriendo poetisas como Gioconda Belli, la premio Nobel Wislawa Szymborska, y a Idea Vilariño.

¿Algún proyecto en puerta?

Nada concreto, por el momento. Si tengo una compilación que puedo decir que es un poemario, pero está en reposo hasta que encontré su boleto de viaje.

¿Qué te falta en la vida por realizar?

La vida es una realización.

11 comentarios:

Jose Ignacio Escribano dijo...

Graciela gracias por dárnosla a conocer.
Me encanta además que entre sus poetas favoritos se encuentre Ángel González.
Te dejo esta página, seguro que te gustará: http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/AGonzalez/

gonzalo dijo...

gracias por lo que se aprende.

Adolfo Calatayu dijo...

Excelente y muy interesante entrevista,amiga querida !!!
Pasé a dejarte un beso y comentarte que en mi casa hay una compatriota tuya...si querés pasá.
un abrazote !!!

ANTIQVA dijo...

Que bellos son esos momentos en los que la gente, de carne y hueso, presenta sus poemas...

Un abrazo, amiga Clarice

Deybi dijo...

He escuchado nombrarla a Rosa. Es sin duda una gran promesa de la nueva era de escritores. De seguro oiremos mucho hablar sobre ella.

Tarántula dijo...

Hola,

Me agrada escuchar de ella. No sabía nada de su poesía, pero el poema sencillo, alejado de ornamentos superficiales, contiene lo que debe transmirse, un mensaje de esperanza sin cursilerías, que termina enmarañándose con las probables experiencias del lector y entonces ocurre la comunión.

Un saludo.

Eleonaí dijo...

Es poesía que se antoja leer.

PÁJARO DE CHINA dijo...

Graciela, tus entradas siempres on un regalo, una donación de llaves, una puerta abierta.

Yo estoy invariablemente por aquí, escuchándote, tomando nota mental.

Gracias por todo.

(Caetano bajará hasta Buenos Aires. Volveremos a estremecernos).

mixtu dijo...

excelente...
e la ultima respuesta... tanta verdad...

abrazo serrano

Isabel Romana dijo...

Me encantó descubrir de tu mano a esta poetisa. La entrevista es excelente, y me ocurrió como a mixtu, que subrayaría la última respuesta. Besos, querida amiga.

Bohemia dijo...

Son de esos libros que yo compraría sólo por la portada...que linda!