lunes, marzo 29, 2010

Entre las manos de Brad Mehldau

A Alba y a Claudina


Conocí el nombre de Brad Mehldau el año pasado, al leer un hermoso texto escrito por una querida amiga. Me llamó tanto la atención su dedicatoria, que quise oír su música y saber de su trayectoria. “Someone to watch over me” y “O que será” fueron de las primeras canciones que escuché. Me encantó. A la vez, otra amiga al saber de mi gusto por el pianista, coincidió que es su admiradora y me compartió el tema “Cry me a river”. Así se sumó una historia más en el pentagrama de mi vida. En mi cuaderno pautado, escribí su nombre.

Brad Mehldau es un joven estadounidense, considerado por muchos como el máximo exponente del piano en la escena actual del jazz global. Cuenta con más de 40 álbumes que incluyen interpretaciones solistas, música para cine y colaboraciones con otros músicos destacados y ha sido nominado tres veces al Grammy. Lo han comparado con Bill Evans y Keith Jarrett. Desarrolló una prolífica carrera al frente de su grupo “The Art of the Trio”, pero además ha tocado y colaborado con Joshua Redman, Pat Metheny, Charlie Haden y Lee Konitz, Michael Brecker, Wayne Shorter, John Scofield, y Charles Lloyd, entre otros.

No me imaginé que en tan poco tiempo, su nombre estaría anunciado en el Festival de México 2010 para ofrecer por primera vez, dos conciertos en nuestro país. Me emocioné y no dudé en comprar el boleto para escucharlo. El encuentro fue la noche del pasado viernes 26 en el Lunario del Auditorio Nacional.

Antes de iniciar el concierto, contemplé el piano en medio del escenario. Impecable y brillante, aguardaba al hombre que interpretaría sus composiciones, su jazz y la música popular que le gusta. Se adueñaría hasta del silencio. Brad salió puntualmente, se sentó, miró el piano y empezó a tocar a su manera “Bitter sweet symphony”. En cada tema interpretado, era aplaudido. Él volteaba hacia su público, bajaba su cabeza y agradecía con una sonrisa de muchachito tímido. Secaba sus manos con la toalla y masajeaba sus dedos antes de continuar con su programa. Con una breves palabras en español expresó que estaba contento y dijo que nos tocaría “God only knows”. Hora y cuarto no fue suficiente para nosotros. Queríamos más. Tres veces salió a complacernos y a la cuarta vez se despidió.

A Brad Mehldau no solamente hay que escucharlo, también hay que mirarlo. Esas manos que guardan la memoria de tantas partituras, se transforman en todo un cuerpo que le habla al piano. Él, con los ojos cerrados, su rostro casi pegado a las teclas o levantado hacia el cielo, toca maravillosamente y le cuenta su propia historia al gran piano. Sus dedos son la voz suave o fuerte, como si esas notas interpretadas fueran el mismo mar. Una canción corta o larga es entregada de manera única. Puede ordenarle a la mano derecha que lleve la batuta. O puede ser la izquierda. Sus manos tienen el don: improvisar. Es el piano quien decide rendirse ante todo lo que él le brinda. Brad Mehldau es un ángel que baila sobre el teclado y yo me sentí entre sus manos.


11 comentarios:

Marcela dijo...

Me gusta mucho Brad Mehldau. Sus versiones de temas de Radiohead me encantan... Mi marido lo descubrió, y desde ese momento nos acompaña.
Beso.

(* dijo...

Voy a ser muy escueta, Graciela, pero sé que sabrás entenderme: ay...

(Muchísimas gracias, linda. Me alegro que lo disfrutaras tanto)

Un dulce beso.

Bethania dijo...

Fue un deleite escucharlo, una buena terapia.

JOSE ROMERO dijo...

Que suerte escucharlo en vivo. Desde hace tiempo también lo escucho.

Máximo Ballester dijo...

Qué músico y que hermosa música hace.
Te dejo un abrazo y unos apapachos a Movie.

Diana L. Caffaratti dijo...

No tenía referencia alguna de él...Es magnífico. Estoy escuchandolo mientras escribo esto.
El piano es un intrumento extraordinario. Más aún para las libertades del Jazz.
Me encanta.
Uy! comienza la batería y las cuerdas! Un disfrute total!
Gracias por compartirlo.

Miguel Sanfeliu dijo...

Vaya descubrimiento. No lo conocía. Me encanta Bill Evans y Keith Jarret y ya veo que mañana mismo iré a buscar discos de Brad Mehldau. Vaya privilegio verlo tocar y escucharlo en directo. Estoy ya explorando el enlace a su página. De tu texto, el último párrafo me ha gustado especialmente.
Un abrazo.

virgi dijo...

Lo había oído en algún programa de radio, pero ahora, gracias a ti, he buscado sobre él y he escuchado temas bellísimos. Gracias, Clarice, un abrazo

Alyxandria Faderland dijo...

Lastima que por aca no esta prevista su presencia, con todo lo que cuentas, dan ganas de ir a verlo o escucharse algo de el....
Vamos a ver que escuchamos entonces.

En cuanto a Moovie, primero tengo que encontrarle un pseudonimo adecuado pues con la traduccion ya vamos mal y el dia que suba su parte, te aviso. De momento, creo que si sigo en esta linea (o subo una foto de barco mas, y tengo un monton ademas) van a querer.... ahogarme.
Aunque me pregunto como una de mis fotos llego al feisbuc sin haberla subido yo.... maldito el de la casa de fotos que agarro una al boleo y la subio. Mal gusto encima porque la camara no daba mas y salio algo cortada, pero el tipo la subio y se la patento igual.....

Alyxandria Faderland dijo...

Por cierto, si queres ver las fotos legales y las robadas en el feisbuc, pone el nombre de la regata y Ushuaia en el gugle y hasta vas a ver unos videos preciosos, lastima la musica de fondo que es mas digna de un funeral pero.... con apagar auriculares....

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Tengo que conocerle. Ultimamente estoy un poco perdida, pero el piano y las personas que le hacen bibrar, me vuelven loca, así que tengo que aplicarme.

Gracias por estos escritos con tanto entusiasmo.

Besicos muchos.