miércoles, abril 20, 2011

Una bicicleta es un poema


Alguna vez escribí un texto extenso del porqué me gustan tanto las bicicletas. Lo editaré para compartirlo en otra ocasión. Mientras tanto, mi debilidad crece. Continúo robándome imágenes y sobre todo, suspiro letras en forma de ruedas.

Las bicicletas también narran historias y guardan secretos. Estoy convencida que una bicicleta es un poema.

Puedo pronunciar las cosas más simples y siempre mencionar una bicicleta. Por ejemplo: Expresar que mi muchachita interior se cree bicicleta. Que hay bicicletas que no quieren salir de su estado depresivo. Y otras, defienden y contagian su alegría. Me gustaría fotografiar a Lance Armstrong. O decir: súbete a mi bicicleta. Sentir que las nubes, las aves, el viento, la felicidad o la nostalgia, andan en bicicleta. Quizá los grillos canten en ella. El paseo de una chica en bicicleta se deleita con los cerezos en flor y no sabe que un fotógrafo llamado Aurelio, guardó el instante.

Yo soy una bicicleta que sueña volar.

Y a ti te digo: Escríbeme una bicicleta.

16 comentarios:

Eleonaí dijo...

¡Qué hermosa fotografía!

En este principio de siglo, El Quijote iría en bicicleta.

Índigo dijo...

La fotografía es bellísima y tus palabras en bicicleta pedalean en la mente, bellas y llenas de la luz de la muchacha que va en ella. Un abrazo grande.

Bel M. dijo...

Cuando tenía trece o catorce años me monté en el manillar de una bicicleta que llevaba un chico al que yo le gustaba. Yo no sentía por él nada demasiado especial, he de confesarlo, excepto la curiosidad de qué será eso qué pasa entre los chicos y las chicas. Todavía no sabemos si fue su culpa, que se distrajo, o la mía, que desequilibré en algún momento la dirección, el caso es que nos caímos y nos hicimos bastante daño. Yo no quería ir a casa, no quería explicarles a mis padres... entonces fuimos a casa de otro amigo cuyos padres en aquel momento no estaban. Recuerdo que ese amigo me dio agua, masajes en las sienes y sobre todo gestos y palabras de aliento. A la tarde siguiente, era con él con quien caminaba de la mano...
Todo eso (y mucho más que otro día te contaré) me ha hecho recordar tu preciosa entrada.
Un beso enorme, querida Graciela.

GAB dijo...

En un poema dice: Andrei Voznesensky

Las bicicletas tienen su origen en el bosque, en el rocío, EL abedul, pinta sus luces con brilos. Hasta que se cae el ciclista. Y se cayó. Se cayó. Ala: el ala. Pedales - los pedales. Rueda: la rueda. Asi es el paso de la vida, adormece lo inesperado en el circuito. Y las gafas tiradas, mirando desde el suelo: (por encima de ellos) El color verde de la niebla, la resina de las abejas, entre la abundancia de las margaritas. ¿Lo habias olvidado?. ¿Este es un sueño?. ¿Lo sueño?.

(la versión es mia)

Saludos!!

virgi dijo...

Soñé una vez que iba en bicicleta a una altura respetable y veía una ciudad preciosa. Yo pedaleaba y pedaleaba, mientras observaba callejones, torres, murallas, plazas medievales.
Fue un sueño delicioso.
Besos besos

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Cosa rara: yo tambien conozco a Movie, pero no se andar en bicicleta....

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Eres una bicileta que vuela y hace de su vida un poema. ¡Eres increible y me encanta leerte cuando hablas de las biciletas! Me encanta esa manera tuya d ever la poesía en cualquier cosa, pero sobre todo en las biciletas. Ya son varias cosas las que me recuerdan a Graciela: "Las biciletas y las sandías", además de algunas fotos preciosas. Mi ciudad tiene los cerezos en flor, así que también cuandocoma cerezas, me acordaré de tí y son muchas las veces que cocino con este fruto.
Es preciosa la foto, así como lo que hoy leo.
Besicos muchos.

Juan Herrezuelo dijo...

Tomar el manillar como quien toma unas riendas, pedalear para no clavar espuelas, dejarse resbalar en horizontal y hacia delante, siempre hacia delante, sentir el aire en la cara al abrirlo, ser aire, anhelar alguna forma de pegaso mecánico que admitiera unas alas desplegándose desde el sillín, torcer a la izquierda al llegar a aquella nube, bajar despacio al fondo de ti mismo, regresar a tierra, escribir en el camino la línea ininterrumpida de su nombre, bicicleta... Leerte, llegar hasta ti, saludarte al paso...

giovanni dijo...

Parece que compartimos el mismo amor. Ya es tiempo que te mande una foto de unas de mis o nuestras bicicletas. Acabo de reparar tres y andar en dos de las reparadas. Me siento muy libre cuando ando en bici. Lástima que no puedo filmarme.

Me encanta tu escrito, o sea tu bicicleta sobre la bicicleta.

Abrazos

marichuy dijo...

Cuánta plenitud destila esa imagen, muy a tono con tus letras.

Un beso querida

marichuy dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Paloma Zubieta López dijo...

Imposible no sentir el eco del Principito en tu última frase... ¡bellísimo!

இலை Bohemia இலை dijo...

Un poema es una bicileta que sale a pasear ante nuestros ojos...

Zarathustra dijo...

¡Hermoso!
y cómo a las palabras a las bicis las limita el viento

Bornbike Barcelona (España) dijo...

Nuestra pasión por la bicicleta queda plasmada también en este poema!
muchos saludos desde Bornbike Barcelona, España.

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Bornbike Barcelona dijo...

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