jueves, marzo 08, 2012

Con la cabeza ardiendo

Foto: Priscila Rodríguez
Para todas las Claricitas


Una fecha conmemorativa dedicada a las mujeres me trajo el recuerdo de Clarice Lispector. Por varias razones, ella tuvo que escribir para la prensa y revistas con un lenguaje más simple. Abordaba temas triviales y trascendentales para todas las mujeres. En el libro Correo femenino editado por Siruela, se encuentran reunidos sus textos periodísticos. Hojeándolo, me detuve Con la cabeza ardiendo, fechado el 15 de mayo de 1952.


"¿Tú también estás desbordada?
Entonces haz exactamente lo que harías con esa tetera, apártala inmediatamente del fuego. 

Hay varias formas de apartar la tetera del fuego. Una de ellas es aplazar una semana la resolución de tus problemas. Actúa como si no existiesen. Hay pocos problemas que no pueden esperar una semana. Quién sabe, a lo mejor te llevas la sorpresa de ver que se han resuelto solos. Aprovecha esa misma semana para dejar a un lado los pensamientos y sentimientos que  «hacen arder»: ambición, sueños imposibles, resentimientos, etc. Y, como en general tu peor enemiga eres tú misma, intenta durante una semana por lo menos ser buena contigo misma, ser tolerante, incluso distraída. Al final de la semana, el agua de la tetera se habrá enfriado un poco, habrá bajado de nivel, habrás restablecido el equilibrio..."


4 comentarios:

Índigo dijo...

Precioso y certero. Besos, mi bella Graciela. Índigo.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Cuánta razón tiene tu admirada Glaciela!!
Yo debería seguir al pie de la letra estas palabras, al menos por una semana como ella aconseja.
Besicos muchos.

virgi dijo...

Nos martirizamos inútilmente.
Besos besos

AnaR dijo...

Que bien nos sienta a algunas, esta filosofía sencilla y práctica, en estos momentos.

Besos