lunes, marzo 06, 2006

Bethania



…y cuando me siento extraña, con la melancolía a cuestas, y de momento siento que soy tan chiquita al lado de este gran mundo que me tocó vivir.
…y cuando leo y descanso en los otros, los que escriben por mí, el corazón se me paraliza y llegan las mil preguntas sin respuestas.
…y cuando llegan esos instantes que se quedan grabados en la memoria de la piel y de las venas.
...y cuando....

Entonces contemplo el rostro de Bethania, suspiro y confirmo, que ella, es el latido de cada día de mi vida.

…y aquí estoy, en mi breve vida, aquí estoy.


9 comentarios:

C.Bryant dijo...

Gracias por tu visita a Araucaria...,espero te siga latiendo por mucho tiempo tu lindo corazón,sigue contemplando a Bethania...al parecer es tu mayor motivación.

Un fuerte abrazo.

Irarrazabal dijo...

Necesitamos siempre un motivo para caminar, aun si cojearamos, sería mas fácil elejir no andar de no ser por esas voces internas y externas.
Siempre habrán preguntas, brotan en forma expontánea, las respuestas las debemos buscar, es el trabajo duro.
Somos tan pequeños en nuestra inmensidad.
Saludos.

Goyo dijo...

Heyy Clarice, en donde te pidieron la foto? en Milenio? Fijate que yo participo en "Laberinto" con una columna bastante malita y no me han pedido nada, lo cual es una buena señal porque antifotogénico como no soy no les voy a dar ninguna imagen. Saludos al buen Omar en caso de leer esto.

Roberto dijo...

Linda Bethania!

Cómo no va a hacer temblar tu corazón!

Roberto dijo...

Ey!!!!
Qué linda música tienes acá!!!!

;-)

R.

Omar Piña dijo...

Joaquín Sabina, dice en una de sus canciones, que hay más de cien palabras, motivos y mentiras... Colega. Y Bethania no es palabra ni mentira y sí mucho más que motivo. Beso con sabor a Marlboro y café La onza.

Blanca Aurora dijo...

Me encantò la manera en que describes a Bethania.

Cursivas dijo...

Un gran mundo... sí. Enorme, gigante!!

Amélie Poulain dijo...

Tenéis mucha suerte, las dos. Por tener una en la otra una razón indestructible para continuar cada día.

Un beso, mexicanita.