sábado, enero 10, 2009

Canto a la vida

Fui con Nadia hace un par de días a visitar a su abuelo que ya tiene 94 años y vive con su nueva novia, Blanca, en una casa de retiro para gente mayor, cerca de la Ciudad de México. Al retirarnos de la casa donde viven junto con otras aproximadamente cien personas mayores, me encontré sentada en una sillita a esta linda mujer de la foto.

Al verla me dio la sensación que estaba viendo algo muy especial que tenia que fotografiar, lo hice sin entender mis motivos. Aun no tenia claro porque esa persona que ni conocía me llamaba tanto la atención. Pero luego de estar observando la fotografía en forma detenida en repetidas veces, descubrí cual era mi fascinación con esa persona.

Concluí que sin duda era un canto a la vida, su actitud. Por un lado ahí cuando las mujeres, mayores o no, gustan con mucha frecuencia vestirse de negro, esta señora se vestía como un arco iris que mas bien parecía venir de la paleta de un pintor. Ahí donde las mujeres huyen de ser fotografiadas a la mas mínima arruga, esta mujer me sonreía con gran tranquilidad y alegría, dándome a entender que estaba bien que yo la retratara, se sentía contenta y las arrugas eran solo el resultado de un cutis que ya ha visto mucho de la vida.

Todo su maquillaje si bien imperfecto en la ejecución, eran otro testimonio mas de que lo importante era como ella se sentía como persona mas que la nitidez del maquillaje a juzgar de como se asomaba a la vida por esos ojos verde-azulosos, que me miraban fijamente.

Sentí que la imagen era el perfecto contrasentido de todo lo que en la sociedad se exalta como lo deseable en la representación femenina, desde el cutis perfecto hasta el maquillaje inmaculado, dejando a un lado el bien estar y bien ser de la mujer. Con la consabida pretensión de que es por medio de tecnología digital que debieran borrarse los vestigios de una vida vivida con plenitud.

El problema es que en un momento de la vida, el cuidar de todos estos detalles estéticos, es la diferencia entre recibir o no un trabajo como actriz, modelo, o ejecutivo, o los votos de un electorado para un político o la aprobación de un novio en el internet. La imagen pública parece serlo todo.

Sin embargo hay un momento en la vida, en donde todo cambia, cuando podemos dejar que se nos vean las arrugas sin mayor problema o consecuencia aparente. Yo pienso que no es un problema de edad, sino de la convicción que tengamos a la edad que sea, que las apariencias sólo son eso, apariencias.

Estoy seguro que a muy pocos se les habrá de escapar la ironía, que en estos tiempos en donde tanto se discute acerca de la verdad en la imagen fotográfica, la mayoría de las personas ni siquiera quieren ver esa verdad de la que tanto se habla, prefieren vivir en un mundo de apariencias.

Foto y texto de Pedro Meyer



28 comentarios:

marisa dijo...

¡Qué hermosa historia! Vitalidad, autenticidad, esa es la clave. Mirarnos al espejo sin miedos, alegrándonos de lo que vemos, del paso de los años que ha ido esculpiendo nuestro rostro.
gracias por mostrarnos esta historia y el excelente trabajo de pedro Meyer.
Un grandísimo abrazo

mardelibertad dijo...

Gracias por traer a nuestras mirada la vida misma.
Saludo desde mi Mar de Libertad

Bel dijo...

Muy bella, Graciela. Hay algo en la forma de narrar que me ha recordado a ti.
Un beso.

Arcángel Mirón dijo...

Realmente una historia para destacar.
Entre tanta cara de plástico, esta mujer es un refresco.

Marcela dijo...

Maravilloso.
Esa foto es hermosa. Ese rostro es hermoso, con su edad, arrugas y maquillaje. Entre tanta mentira, esa búsqueda personal de brillar, es realmente refrescante.
Y es verdad, se nota la sonrisa de esa mujer, la tranquilidad ante la foto.
Gracias por acercarnos este relato.
Un beso grande.

Anónimo dijo...

Que hermoso , un "canto a la vida" como dice este maravilloso fotografo. Quede en extasis ante esa mirada placida, llena de luz, de esta mujer-mujer, real,ajena a lo plastico,al retoque y que se acepta a si misma, como la tierra acepta las diferentes estaciones para germinar o reposar. Que gran leccion para todos, ser uno mismo requiere tanta sabiduria.
Besos mi Clarice.
Ivania

Lover of Nature dijo...

Hermoso relato. Tienes toda la razón del mundo, desafortunadamente hoy todo es apariencia.

When you're beautiful young is a gift from nature, but when you are beautiful old, you've earned it.

Exenio dijo...

:-)

Kety dijo...

Seguro que esta señora tiene bastantes menos años de los que su rostro aparenta, sólo hay que fijarse en el brillo de sus ojos.
Precioso texto.

Un fuerte abrazo Claricce

Francisco Ortiz dijo...

Ay, pero la máscara no tapa la verdad, sólo la disimula, sólo la esconde un poquito, sólo la aleja un paso. No desaparece la verdad, sólo que hay que buscarla con los ojos más abiertos y las piernas preparadas para acercarse un poco más.

Isabel Romana dijo...

¡Creo que yo seré una ancianita así...!!! Odio el color negro, que rara vez me pongo, y me gustan más los colorines. Y de arrugas... ¡Para qué hablar! Pero estoy contigo, quiero que se me vea en la cara que he vivido toda una vida y no me arrepiento ni me avergüenzo. Besitos, guapa.

Lunaria dijo...

Oh clarice, que alegría me da encontrar tu blog de nuevo a través del de mart. Perdi mis contactos de mi antiguo blog y ha sido una grata sorpresa.

Precioso post.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Tienes muchisima razón. Recientemente conoci a un tipo que al ver mi foto me invitó insistentemente a salir. Cuando nos vimos, me dijo que le había engañado poniendo una foto truqueada, cosa que me decepcionó mucho. Vi que no vale nada, es uno mas de tantos que sólo se fijan en las imágenes.

Eleonai dijo...

¡Qué viva la vida!

Adolfo Calatayu dijo...

Que maravillosa reflexión !!!
Gracias por traerla,querida Gracielita.
Un abrazo grande!!!

Petrusdom dijo...

Nos bombardean con tantas imágenes "bonitas" en el cine, en la publicidad, en las galas, que luego cuando nos enfrentamos a la realidad real... no nos gusta ni siquera a nosotros.
Pero creo que no lo consiguen ¿no?
Un abrazo

@Patrulich dijo...

Es preciosa! Con las huellas de una vida que delata su felicidad por los momentos disfrutados...
Me encantó, Graciela!

Un beso grande

Rosa Silverio dijo...

Yo soy de las devotas del color negro, pero desde hace un año o más estoy experimentando con los colores y tratando de evitar tanto color fúnebre en mi vida. :)

Me ha gustado mucho esta historia, la vitalidad y alegría que se le ve a esta señora en la foto.

No voy a decir que cuando tenga edad edad me gustaría ser como ella, ya que apenas alcanzo a verme ahora. Soy incapaz de imaginarme unos años más allá, no por evasión, simplemente porque tengo demasiado con mi presente.

Abrazos, amiga.

Inuit dijo...

Reconozco que estoy en la fase en la que me peleo con las arrugas y con las canas y que me falta muy mucho para llegar a la fase de aceptación de mi vejez física, la de piel para fuera, la otra,como que no se ve y está, pues no me molesta tanto.
Soy mujer de piel de apariencias y de estética, aún, y me pongo cremas y me hago mis tratamientos y me pongo mechas y me niego la vejez, todo lo que sé y puedo, delante del espejo.
Confieso, sí, me preocupan y me deprimen las arrugas, las mías.
Inuits

Ayshane dijo...

A veces las verdades duelen y a veces... solo a veces... hay quienes prefieren ignorarla...

besitos grandotes...

JORGE SOLANA AGUIRRE dijo...

Saludos!!

La vejez es la máxima expresión de la existencia

Abril Lech dijo...

Y tiene una sonrisa tierna, dulce y bella. Tienes razón que atrae magnéticamente. Tiene ángel.

Antiqva dijo...

Lo importante es que esa mujer se sienta feliz y viva feliz... Lo demas creo que es accesorio. Esa mujer puede ser tan feliz vistiendo asi como vistiendo de cualquier otra manera.

Cada persona debe ser capaz de encontrar la felicidad de una manera... Probablemente el que se sintio feliz viendo a la mujer fue el fotografo (pero, amiga, entre tu y yo, tambien se podria haber sentido igualmente feliz viendo a una ancianita, vestida de negro y sin maquillar, que fuese igualmente feliz...

Un abrazo, feliz, amiga

Anónimo dijo...

te extraño!!!!

FELIZ AñO NUEVO!

ATTE : GRIS (de la tierra hasta el sol)

muxica dijo...

Me maravilla como sabes hablarnos de sensaciones de un momento, de la realidad de la vida y las apariencias. Yo también me hubiese quedado prendada de esa señora, pero, no sabría decir por que.
Besos y besos y más besos

Bohemia dijo...

Al verla he pensado que esta señora podría haber sido una modelo de Klimt...

BSS

Goathemala dijo...

Los colores, las arrugas y la sonrisa son el balcón del alma que hay dentro.

--
Saludos, Goathe.

Anónimo dijo...

Que hermosa señora, Miren cómo se pinta el cabello y las cejas y sus labios. Se maquilla, al igual que lo hace alguien que se hace cirugía, con la diferencia de que las arrugas son eso, la vida misma. Las arrugas deben comenzar a parecernos estéticamente hermosas. Son parte de la vida, es como la celulitis de los bebés, ¿cómo negar esas etapas maravillosas?

Que bonita señora!