domingo, diciembre 21, 2014

Yo también me acuerdo de la navidad

Foto: Graciela Barrera


Me acuerdo de las navidades de mi infancia.
Me acuerdo que mi padre nos abandonaba para irse con su antigua familia.
Me acuerdo de las luces de bengala que siempre me provocaban mil sonrisas.
Me acuerdo cuando llegaban mis primos de vacaciones y la vida solamente era jugar.
Me acuerdo de la fealdad de los arbolitos y arreglos navideños que ponían en mi casa.
Me acuerdo de cuando mi madre empezó a investigar sobre el árbol navideño y decidió dejar de ponerlo.
Me acuerdo que me gustan los nacimientos colocados en los zócalos de cualquier ciudad.
Me acuerdo del puerto iluminado, tan iluminado que siempre creía que el mar era de cristal.
Me acuerdo de la tradición de las ramas de los niños jarochos.
Me acuerdo de los regalos tan escasos y de la chimenea que siempre dibujé.
Me acuerdo de las posadas a las que no asistí.
Me acuerdo de los romeritos, del bacalao y del pavo. Y de la rareza de las frutas. Y de los dulces mexicanos. Y de la abundancia de los cacahuates.
Me acuerdo de mi fascinación por las flores de nochebuena.
Me acuerdo que me gusta ir a los mercados y ver todo lo que venden referente a la navidad.
Me acuerdo que fui creciendo y la navidad siguió transformándose en mi vida. Ninguna fue igual a la anterior.
Me acuerdo de mi perro Movie que odiaba los cohetes navideños.
Me acuerdo de los perros callejeros que no se inmutan entre tanta alboroto.
Me acuerdo de las navidades con mi nueva familia.
Me acuerdo de los intercambios de regalos con los amigos.
Me acuerdo del rostro de mi hija y de su abrigo azul.
Me acuerdo de las películas con temática navideña, pero, sobre todo, me acuerdo que cada navidad no dejo de ver Qué bello es vivir de Frank Capra.
Me acuerdo que se perdió la costumbre de las tarjetas navideñas enviadas por correo. Ahora existe Internet.
Me acuerdo de la gente que llora por su soledad en los hospitales, cárceles o calles.
Me acuerdo de la gente que aunque esté en los hospitales, cárceles o calles, tiene más paz interna que la gente que lo tiene todo.
Me acuerdo de los niños enfermos, maltratados, huérfanos, drogadictos o secuestrados que desean  tener una navidad como las de aquellos niños que no conocen el sufrimiento.
Me acuerdo que mucha gente odia los días navideños. Para otros, la navidad es su felicidad.
Me acuerdo de las historias de la gente con sus abrazos hipócritas y reconciliaciones pasajeras.
Me acuerdo de las historias de la gente con sus visitas inesperadas o llamadas telefónicas solo porque es navidad aunque el resto del año olvida que existen.
Me acuerdo de los funerales en navidad.
Me acuerdo de las tragedias en mi país o en el mundo en navidad.
Me acuerdo de la gente emocionada por tener unión familiar aunque sea solamente una noche.
Me acuerdo que mucha gente todavía desconoce el verdadero significado de la navidad.
Me acuerdo de la primera impresión que sentí cuando leí la historia del nacimiento de Jesús en la Biblia. Todavía sigue impresionándome.
Me acuerdo que ya no me importa si hay regalos, cena o fiesta.
Me acuerdo que no me interesa la fecha sino el gran acontecimiento.
Me acuerdo que ese niño que nació fue nombrado: Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Me acuerdo que las pequeñas manitas cerradas de ese niño, 33 años más tarde serían abiertas con violencia para clavarlas en una cruz.
Me acuerdo que ese niño cumpliría la promesa de convertirse en mi salvador.
Me acuerdo que la navidad puede ser todos los días de mi vida.


4 comentarios:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

...y yo me acuerdo que en este mundo hay personas como tú, que nos dan señales de vida y es por eso que me gusta tantgo leerte. Precioso recuerdo de lo que significa la vida y la Navidad, se celebre el día que se celebre.
Te deseo unos días en familia al menos y que los disfrutes mucho.
Besicos muchos.

Homero Nicaragua dijo...

Vaya recuerdos mi amiga. Espero que estés bien. Feliz Navidad. H.

Argénida Romero dijo...

Me gusta tu árbol de navidad, digo, tu bicicleta.

Miguel Sanfeliu dijo...

La navidad es tiempo de nostalgia, de recuerdos, de balances. Sí, a mí me pasa que cada vez me gusta menos y tengo ganas de que pase rápido. Me encantó leer estos recuerdos como un precioso y oportuno poema. Un abrazo.